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El delito leve de hurto

Delito leve de hurto

Si algo caracteriza a nuestro ordenamiento jurídico es que cuenta con un gran catálogo de delitos leves. Con la última reforma penal, las faltas en vez de pasar a un segundo plano acabaron convirtiéndose en lo que hoy conocemos como delitos leves, como por ejemplo como es el caso del delito de hurto leve. Si bien en un primer momento se busco eliminar las faltas para evitar saturar el sistema judicial, se consiguió el efecto contrario.

Hoy, se puede contemplar el delito leve de hurto regulado en el artículo 234.2 del Código Penal. Este ilícito tiene una gran relevancia con respecto a la repercusión que genera a nivel social. Esto es debido a que en nuestra sociedad los delitos más comunes son los realizados contra el patrimonio.

Una gran parte de la población se encuentra inmersa en una situación precaria que los lleva a delinquir. De ahí, que este precepto penal repercuta negativamente en la sociedad y, sobre todo, en las personas más empobrecidas.

delito leve de hurto

¿Qué es el delito leve de hurto?

El delito leve de hurto es la extracción o apoderamiento de un objeto ajeno o cosa con el fin de obtener ánimo de lucro. La conceptualización de este ilícito es la misma que se da sobre el hurto básico. Al realizar esta acción, el perpetrador no tiene en cuenta el consentimiento del legítimo propietario de dicha cosa.

Ahora bien, para adquirir el título de tipo leve, aquello que haya sido hurtado no debe sobrepasar, en ningún caso, los 400 euros. De concurrir todos los requisitos sin ser agravada la acción penal, un juez condenará al acusado a una multa de 1 a 3 meses.

Requisitos que debe cumplir para considerarse un delito leve

Cabe considerar que esta conducta delictiva requiere del cumplimiento de algunos requisitos. En concreto, se pide que exista un desplazamiento físico del objeto hurtado. En ese desplazamiento, el objeto debe pasar a formar parte del patrimonio propio del delincuente.

Asimismo, los medios para conseguirlo pueden ser desde un instrumento, hasta el uso de terceras personas o animales. Con ello, esta consideración nacería a fin de diferenciar otras acciones antijurídicas como, por ejemplo, el tipo penal leve de la apropiación indebida (Artículo 254 del Código Penal).

Casos que modificarían la levedad del tipo penal

Existen una serie de factores que pueden hacer que el delito de hurto pase a convertirse en un tipo penal más grave:

  • A modo de ejemplo, se podría citar la sustracción de un teléfono móvil de marca iPhone. Si este es de las últimas generaciones, el dispositivo puede alcanzar una cantidad mucho mayor en comparación a los 400 euros de base. Esto haría que el ladrón acabase cometiendo un delito de hurto básico, por el cual podría acabar cumpliendo una pena privativa de libertad.
  • No obstante, muchas de las personas que hurtan cualquier pertenencia ajena, no son conscientes en muchas ocasiones del valor de dicho objeto. Ese desconocimiento puede producir consecuencias graves e inesperadas para el reo. Por ello, cabe destacar la importancia de recalcar, en el juicio, este tipo de desconocimiento.
  • De igual forma, cuando se medie violencia o intimidación para conseguir obtener cualesquiera objetos, tampoco se contemplaría hurto leve. En este caso, aunque el objeto fuese inferior a 400 euros, usar ese medio de actuación agravaría el supuesto a delito de robo.

Agravantes que pueden afectar al delito leve de hurto

Además de lo mencionado anteriormente, el delito leve de hurto puede incluir agravantes en su sentencia. De ser así, las consecuencias para el penado serán de especial gravedad. Para ello, la ley parte del análisis del Artículo 235 del Código Penal donde se establecen las causas que modificarían la responsabilidad penal.

A este respecto, se mencionan algunas de interesante mención como sustraer objetos de patrimonio cultural, histórico u artístico. Asimismo, todo lo relacionado con objetos de primera necesidad o imprescindibles para el funcionamiento de algunos servicios (cables, componentes eléctricos…) también agravarían la pena.

Por otro lado, si el medio para consumar el ilícito es un menor de 16 años estaríamos ante un supuesto que podría desencadenar consecuencias graves. En cuanto a este asunto, además de agravar la condena, de 1 a 3 años de pena privativa de libertad, se aplicarían privaciones de derechos. Muy probablemente, si el menor es hijo del reo, se le podrá privar de la patria potestad del mismo.

Otra agravante importante es la consideración de grupo criminal. El sistema judicial español considera grupo criminal, incluso, a sólo 3 personas. Ello revertiría de gravedad el hecho, a la par que generaría un falso estigma social. Con ello, aunque existen otras situaciones, las más importantes son estas.

agravante que puede afectar al delito leve de hurto

Otras consideraciones respecto a los delitos leves

Los delitos leves no prevén en su redacción la pena de prisión. Aun así, como ya se ha visto, algunas circunstancias podrían ocasionar este desenlace. Sin embargo, siempre que no se sobrepasen los límites establecidos no habrá mayores problemas.

Aun así, resulta interesante conocer algunos de los detalles que van ligados a cometer un delito leve. Por un lado, por muy leve que pareciera la comisión del acto delictivo, la persona mantendrá antecedentes penales por un máximo de 6 meses. No obstante, para que ello ocurra, la persona afectada por la antijuricidad deberá denunciar el hecho, ya que al ser tan leve no se persigue de oficio.

De igual forma, haber cometido 3 veces un delito de la misma naturaleza puede hacer que se pase a considerar la pena de prisión. Por ello, es vital hacer comprender al infractor lo que su conducta conlleva.

Por último, un dato peculiar es la anulación de validez de estos delitos leves. Al cabo de un año, el delito prescribe y, por tanto, deja de poder ser enjuiciado.

Sea como fuere, siempre que se esté ante una disputa legal por un delito contra el patrimonio es importante contactar con un profesional. Resulta indiferente la gravedad que pudiera parecer que tiene el delito. Como se ha visto, una simple causa puede hacer que el acusado acabe entre rejas. Por ello y a fin de evitar conclusiones no deseadas, buscar asesoramiento jurídico es una brillante vía de escape.

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