Blog

Delitos económicos: cuáles son los más habituales

Delitos económicos habituales

En los últimos tiempos han proliferado las noticias sobre los denominados delitos económicos, también conocido coloquialmente como “delincuencia de cuello o de guante blanco”. Estas conductas suelen incrementarse en épocas de crisis como la que nos está tocando vivir en los últimos meses y presentan una serie de elementos comunes que han dado lugar a que hablemos de “derecho penal económico” como una rama específica dentro del derecho penal no exenta de complejidad.

Veamos a continuación qué son los delitos económicos, y cuáles son los más comunes.

Qué son los delitos económicos

Entendemos por delitos económicos del Código Penal español (CP) aquellos tipificados en su título XIII bajo el epígrafe “Delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico”, estando la regulación de los distintos tipos delictivos y sus penas comprendida entre los artículos 234 y 304 del CP, ambos inclusive.

Con carácter general, podemos definir un delito económico como aquel acto delictivo que comente una persona física o jurídica quien, de manera intencionada y mediante engaño, lleva a cabo una conducta con el único fin de lograr un beneficio propio en detrimento o perjuicio de terceros.

Por lo tanto, los tres elementos definitorios de los delitos económicos son; la intencionalidad o voluntad expresa de llevarlos a cabo, el lucro económico obtenido de manera ilícita a través del detrimento patrimonial de otras personas y, fundamentalmente, el engaño. Estos tres elementos se dan en todos los tipos delictivos con carácter general, dentro de los cuales debemos diferenciar una amplia variedad de delitos económicos:

  • Hurto o sustracción de un bien mueble sin el consentimiento de su dueño.
  • Robo, o sustracción de bien mueble con violencia en las personas o en las cosas.
  • Extorsión u obligar mediante violencia o intimidación a alguien a alguna acción u omisión contra su voluntad.
  • Uso de vehículos de motor sin permiso de su propietario.
  • Usurpación u ocupación de un bien inmueble sin tener derecho a ello.
  • Estafa.
  • Administración desleal de un patrimonio ajeno, con abuso o excediéndose en las facultades conferidas.
  • Apropiación indebida.
  • Defraudaciones de fluido eléctrico y análogas.
  • Insolvencia punible, creando una apariencia de insolvencia ocultando el patrimonio real para defraudar a acreedores.
  • Alteración de precios en concursos y subastas públicas.
  • Daños a la propiedad ajena.
  • Delitos relativos a la propiedad intelectual.
  • Delitos contra la propiedad y espionaje industrial.
  • Desabastecimiento de productos y materias primas con la intención de alterar precios de mercado o de perjudicar a potenciales consumidores.
  • El falseamiento de las características de productos o servicios ofertados por parte de sus fabricantes o comerciantes.
  • Falseamiento de la información económico-financiera por parte de los administradores de una sociedad emisora de valores.
  • Facturación de cantidades superiores a las reales por manipulación o alteración de aparatos de medida.
  • Delito de corrupción en los negocios, tal como falsear o alterar los resultados de una competición deportiva.
  • Delito de sustracción de cosa propia a su utilidad social o cultural.
  • Falseamiento de cuentas y otros documentos de carácter económico o jurídicos, o contra las minorías sociales.
  • Delito de receptación, cometido por quien saca provecho de la comisión de un delito por otra persona.
  • Financiación ilegal de partidos políticos.

Cuáles son los delitos económicos más comunes

Una vez hemos recorrido a vista de pájaro los delitos económicos recogidos en el CP, veamos con más detalle los delitos económicos que más frecuentemente se enjuician por los juzgados y tribunales de España.

Delitos fiscales

Consisten en la omisión de declaración u ocultación a la Hacienda Pública con intención de evitar el pago de tributos, de ingresos recibidos por valor superior a 120 000 euros, por debajo de esa cifra no serán delitos sino sanciones administrativas.

Fraude

Bajo la denominación de fraude podemos entender subsumida cualquier conducta que utiliza el engaño para lucrarse, como las dirigidas contra una aseguradora o la Seguridad Social. En los últimos tiempos han proliferado los fraudes cibernéticos.

Delitos de apropiación indebida

Por apropiación indebida nos referimos a una conducta de negación a la devolución de un bien legítimamente recibido traicionando la confianza que su dueño ha depositado en una persona.

Delitos económicos habituales

Blanqueo de capitales

Consisten en tratar de ocultar o encubrir el origen delictivo de cantidades de dinero empleándolo para realizar operaciones financieras legítimas.

Por último, las penas que suelen imponerse a los delitos económicos van desde la multa y la inhabilitación hasta la pena de prisión, y son el paradigma de la responsabilidad penal de las personas jurídicas.

Fue esta tipología de delitos la que dio entrada a este tipo de responsabilidad penal en nuestro sistema. No podemos olvidar que, antes de la reforma del CP, no era posible la responsabilidad penal de las personas jurídicas, de forma que sus socios y administradores persona física eran los únicos responsables a efectos penales. En la actualidad se ha superado este escollo y avanzado en el sentido de admitirse que una empresa o institución que cometa un delito económico, y no las personas físicas que la dirigen, pueda ser penalmente responsable, lo cual ha dado lugar a la proliferación de los programas de cumplimiento normativo o compliance en las sociedades españolas.

 

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja tu número y cualquier comentario que necesites y te llamaremos lo antes posible. Muchas gracias.

Nombre (requerido)

Teléfono (requerido)

Comentario

Acepto los   términos y condiciones .