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¿Tengo que denunciar un delito si he sido testigo de él?

Tengo que denunciar un delito si he sido testigo de él

Cualquier ciudadano que es testigo de un delito público tiene el deber de denunciarlo.  La Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que la denuncia  es un deber de los ciudadanos.  El artículo 259 de la ley mencionada dispone esta obligación y dice, además, que quien no lo haga podrá ser sancionado por falta de colaboración con la Administración de Justicia.

¿Qué es un delito público?

El concepto de delito público comprende todas aquellas infracciones a las leyes que pueden ser investigadas por iniciativa de las autoridades judiciales. No se requiere denuncia de la víctima, pues el juez puede iniciar el proceso de oficio.

Si un juez toma conocimiento por la vía que sea de que se cometió un delito, tiene la obligación de poner en marcha una investigación sobre los hechos ocurridos. Así lo establece el artículo 303 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. La denuncia realizada por un testigo, activa el procedimiento judicial.

En la actualidad algunos despachos de abogados cuentan con los mejores equipos de especialistas en delitos que conocen detalladamente la normativa vigente. Una trayectoria que garantiza la honestidad, confiabilidad y absoluta reserva en las consultas y en la gestión de los expedientes.

¿Cuáles son los delitos públicos que hay obligación de denunciar?

El Código Penal reconoce delitos públicos y otros que no lo son, considerados semipúblicos.  En los delitos semipúblicos, la investigación solo puede comenzar cuando la víctima lo denuncia.

Delitos públicos que obligatoriamente deben denunciarse son:

  • Homicidio.
  • Lesiones graves.
  • Estafa.
  • Delitos contra la seguridad vial.
  • Falsificación de documentos.
  • Delitos contra la salud pública.
  • Trata de personas.
  • Robos y hurtos.

¿Todas las personas están obligadas a denunciar estos delitos cuando son testigos de los mismos?

No todas las personas están obligadas legalmente a denunciar estos delitos.  La ley exime de esta obligación legal a testigos que se ajusten a determinadas condiciones:

  1. El cónyuge de quien comete el delito. En el concepto de cónyuge se entiende el vínculo por unión matrimonial legal o de hecho. El delincuente y el testigo deben convivir y no estar separados legalmente para que se considere esta exención.
  2. Familiares en línea ascendente, descendente o colaterales vinculados hasta el segundo grado inclusive.
  3. Menores de 14 años y personas con discapacidades y enfermedades mentales.

No existe excepcionalidad en la obligación de denunciar un delito en los siguientes casos:

Esta excepcionalidad no existe en casos de familiares y cónyuge cuando el delito se cometa contra una persona menor de edad o con discapacidad.

Así lo establece la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal operada por la Ley Orgánica 8/2021. Esta modificación de la ley atiende especialmente a la protección de la infancia y de la adolescencia frente a la violencia de toda clase.

La regulación legal que vemos implica que sea cual sea el vínculo del testigo de un delito contra niños, adolescentes o discapacitados, tiene la obligación legal de denunciarlo.  En especial, la ley, que  se sostiene en la protección de menores y de personas con discapacidad, determina casos específicos en los cuales no existe la excepcionalidad en la obligación de denunciar un delito.

  • Delito contra la vida.
  • Homicidio.
  • Lesiones. El artículo 149 del Código Penal explicita estas lesiones.
    • Pérdida o inutilidad de un órgano o miembro principal o de un sentido.
    • Impotencia o esterilidad.
    • Grave deformidad o enfermedad física o psíquica.
  • Maltrato habitual. La Ley de Enjuiciamiento Criminal hace referencia al maltrato definido en el artículo 173.2 del Código Penal, que regula que se trata de violencia física o psíquica.
  • Delito contra la libertad o la indemnidad sexual.
  • Delito de trata de personas.

¿La obligación de denunciar un delito es solo de los testigos presenciales?

No solamente quienes hayan presenciado la comisión de un delito tienen la obligación de denunciarlo. La obligatoriedad también corresponde a toda persona que por el cargo que ocupa, por su profesión u oficio  tenga conocimiento de la acción delictiva.  Así lo establece el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

También en estos casos la normativa reconoce excepciones que eximen de la obligación de denunciar.

  • Están eximidos de esta obligación los abogados y procuradores que tienen conocimiento del delito por un cliente para el que actúan.
  • También se eximen de esta obligación los eclesiásticos y ministros de cultos de cualquier tipo que hubieran conocido el hecho delictivo en ejercicio de sus funciones en sus ministerios.

¿Dónde presenta el testigo de un delito la denuncia?

Como estamos viendo, la obligación de denunciar un delito público que se ha presenciado, se regula por el artículo 259 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

En ese artículo se establece que  la denuncia debe presentarse ante el Juez de Instrucción, de paz, comarcal o municipal. Si no se tuviera acceso a estos magistrados, se pondrá en conocimiento del hecho al funcionario fiscal más próximo al sitio en el que el testigo se encuentre.

El artículo explicita que esta acción debe realizarse “inmediatamente”.

¿Se castiga a quienes no cumplen con esta obligación?

La obligación de denunciar un delito tiene dos aristas. Por un lado es un deber cívico, que se define como el conjunto de responsabilidades que tienen los integrantes de una comunidad. Los deberes cívicos  son de interés cívico y tienden a promover el desarrollo y la calidad de esa comunidad, a la vez que mejoran el propio bienestar.  La obligación de denunciar un delito del que se ha sido testigo es un deber cívico.

Pero desde el momento en que la ley lo considera como una obligación, ese deber cívico es también un deber legal. Y quien lo incumple recibe la sanción que la ley dispone. En el caso de los testigos de delitos que no cumplen con su obligación legal, el Código Penal establece una multa.

Cuando una persona es testigo de un delito generalmente sufre  una pugna en su interior. Por un lado, siente que debe denunciarlo para que se castigue al culpable y se haga justicia con la víctima. Pero por otro, puede sentir miedo a las represalias del delincuente o no quiere verse en medio de procesos con juzgados y declaraciones.

Hablar con un Abogado es la solución.  El profesional escuchará el caso y lo analizará  para sugerir a  la persona la mejor forma de proceder para evitar molestias y perjuicios.  La ley asegura la confidencialidad en esta relación abogado-cliente.

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