La presencia y declaración policial tras un accidente de tráfico tiene lugar cuando las circunstancias lo requieren. Muchos accidentes de tráfico leves son resueltos por los protagonistas sin participación policial. Los involucrados firman el acuerdo de partes y luego comenzarán las reclamaciones y las negociaciones. Sin embargo, hay situaciones en las que la policía debe intervenir.
Casos en que es importante la presencia policial y declaración policial tras un accidente de tráfico
Se debe llamar a la policía o a la Guardia Civil en los siguientes casos:
Accidentes graves
Uno de los motivos en los que se exige presencia policial es la gravedad del siniestro. Su presencia es obligatoria cuando hay heridos o fallecidos, ya que se debe coordinar la asistencia médica e iniciar la investigación que demuestre lo que sucedió.
Vía de tráfico obstaculizada por el siniestro
Es imprescindible la asistencia policial cuando el accidente obstaculiza el tráfico o pone en riesgo a los demás usuarios de las vías públicas.
No hay acuerdo de los involucrados
Los agentes de seguridad intervienen cuando los implicados en el siniestro no consiguen llegar a un acuerdo. Generalmente uno de los participantes o todos se niegan a firmar el parte amistoso.
Fuga
Es necesario llamar a la policía si alguno de los implicados se da a la fuga o hay riesgo de ello.
Comportamientos sospechosos
En caso de comportamientos propios del consumo de alcohol o drogas de algunos de los implicados, es necesaria la actuación de la policía para los registros formales. Una vez en el lugar del accidente, los agentes determinarán si es o no necesaria la declaración policial.
¿Por qué es importante el atestado policial?
En los accidentes graves o confusos en los que la policía interviene, se realiza el atestado policial para documentar los hechos de manera oficial.
Tiene valor legal, y cumple una función relevante en procesos de determinación de responsabilidades y de reclamación de indemnizaciones. Es utilizado tanto por las víctimas, como por las aseguradoras y lo tribunales
El atestado es la base que sustenta la propuesta de la aseguradora y las resoluciones judiciales en casos de procesos en tribunales. Es muy difícil demostrar que lo que el atestado establece no es correcto. Solo los abogados especializados en accidentes de tráfico, conocedores de la normativa y con experiencia, a veces lo logran.
¿Qué información se registra en un atestado policial?
La declaración policial contiene información que permite identificar a los involucrados y detalla lo que los agentes actuantes han observado.
Los datos fundamentales son los siguientes:
- Identificación de los agentes que lo realizan.
- Fecha, hora y lugar exacto del accidente.
- Identificación de las personas implicadas en el siniestro. Se detalla su rol en el momento del accidente: conductor, acompañante y lugar que ocupaba en el vehículo.
- Datos de los vehículos que participaron, incluidos los de sus seguros.
- Descripción del lugar: posición final de los vehículos, condiciones de la ruta y del tráfico, clima y visibilidad y cualquier otro factor que se considere relevante para explicar los hechos.
- Testimonios de los implicados y de testigos.
- Fotografías, croquis de la escena, mediciones.
- Resultados de prueba de alcoholemia y drogas, si se consideró oportuno hacerla.
- En accidentes graves, se informa sobre la presencia de servicios de emergencia y el traslado de heridos a hospitales.
- Conclusiones de los agentes actuantes, que especifican las posibles responsabilidades.
La declaración policial es fundamental para todo proceso complejo generado por un accidente de tráfico. Por lo tanto, los protagonistas deben conocerlo y valorar si el contenido se ajusta a lo que realmente ocurrió según su perspectiva.
¿Cómo obtener el atestado policial?
El atestado policial por accidente de tráfico no es un documento público. Solo pueden solicitarlo las personas que tienen vinculación directa con el siniestro.
Generalmente acceden a él los involucrados en el accidente, sus representantes legales, las compañías aseguradoras y los tribunales, en caso de que haya procedimiento judicial.
El interesado debe solicitarlo en la dependencia que corresponda. Hay casos en los que la policía lo envía directamente al juzgado. En estas situaciones, hay que pedirlo directamente en la oficina judicial.
La solicitud del atestado puede hacerse cuando se estime conveniente, no existen plazos legales. En este sentido hay que saber que, de acuerdo con las características del accidente, el documento puede demorar cierto tiempo.
¿Se puede reclamar por no estar de acuerdo con la declaración policial tras un accidente de tráfico?
Aunque el atestado policial tiene valor probatorio y establece una presunción de verdad, es posible reclamar si existe desacuerdo con su contenido. Puede ocurrir que alguno de los interesados entienda que no se ajusta a la realidad, que tiene errores, omisiones o interpretaciones incorrectas de los hechos.
En ese caso, presentará sus alegaciones y argumentos ante la autoridad que lo emitió solicitando la revisión y aportando pruebas que respalden sus observaciones.
También es posible impugnar el atestado policial en el transcurso de un proceso, si afecta el procedimiento. La reclamación se presenta por escrito y se debe hacer referencia a la parte del atestado con la que no se está de acuerdo.
¿Para qué necesita una de las partes en un accidente de tráfico el atestado policial?
En caso de que no se haya firmado el acuerdo de partes, el atestado policial es un documento clave para el reconocimiento de la responsabilidad en el accidente de tráfico.
Cuando se inician las reclamaciones de indemnizaciones de las víctimas, el atestado es necesario para que las aseguradoras puedan gestionar las reclamaciones y determinar la cobertura de los daños.
En el supuesto de que se opte por el juicio, especialmente si la aseguradora no reconoce la culpabilidad o los daños y perjuicios reclamados, el atestado es de vital importancia. El juez lo tendrá especialmente en cuenta para evaluar los hechos y emitir su sentencia.
Los accidentes de tráfico, aunque parezcan sencillos, pueden derivar en consecuencias complejas y perjudiciales para algunos de los implicados. Siempre es conveniente contar, desde el primer momento, con un abogado especialista en tráfico.
El abogado se ocupará de relevar pruebas y, después, controlará el atestado para cerciorarse de que es veraz. El profesional analizará su contenido, podrá detectar posibles inconsistencias y determinar si es necesario impugnarlo o presentar pruebas adicionales para defender los intereses de su cliente.




