Nadie conduce un vehículo pensando que va a tener un accidente. Cuando una persona toma el volante, confía en su experiencia y en sus habilidades. Posee un carnet de conducir que le garantiza que reúne las condiciones exigidas por la DGT para circular sin problemas.
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Cuando saben que ha ocurrido un accidente o se encuentran con uno en la ruta, a muchas personas no se les ocurre imaginar que también puede ocurrirles a ellas.
Este pensamiento positivo que muchas veces se vive como un “A mí no me va a pasar porque sé conducir bien y soy prudente” es característico de los conductores. Quien no tenga confianza en sí mismo al volante, seguramente no conduce.
Sin embargo, la realidad muestra que los accidentes de tráfico llegan de forma repentina y pueden ocurrirles a los más confiados. Son imprevisibles.
Recomendaciones al volante
A veces la responsabilidad es de otro conductor. En otras ocasiones, esa misma confianza del conductor puede provocar una distracción leve que le impide ver una maniobra inesperada de otro vehículo, por ejemplo. También hay fallos mecánicos o hasta factores climáticos que contribuyen.
Por esto, independientemente de la prudencia y de la confianza, es necesario aceptar que el riesgo existe. Esta actitud es una buena medida de prevención. Y si el conductor entiende que cuando circula existe el riesgo de accidente, debe saber cómo actuar en caso que le ocurra.
Debe tener en cuenta que de los momentos inmediatamente posteriores al accidente dependerá el proceso que se inicia con el accidente, incluida la indemnización.
Vemos a continuación 5 recomendaciones que conviene que todos los conductores tengan en cuenta por si les toca verse involucrados en un accidente de tráfico.
Atender a los documentos y a las pruebas
Cuando ocurre un accidente de tráfico, se preparan los documentos que serán base para obtener la indemnización. Si no hay lesionados graves y si los conductores están de acuerdo acerca de cómo ocurrió el accidente, completarán el parte amistoso y lo firmarán.
En caso de que haya heridos o fallecidos o que los conductores tengan diferentes puntos de vista acerca de lo ocurrido, se debe llamar a guardia civil y a urgencias sanitarias. Se harán presentes en el lugar agentes de policía o de la Guardia Civil y, si hay personas lesionadas también llegará el equipo médico.
Los agentes policiales realizarán el atestado, que registra todos los datos y circunstancias del accidente. Es un documento muy importante para todo el proceso que se desarrolla a partir del accidente, para el establecimiento de las responsabilidades y para la reclamación de las indemnizaciones. Por lo tanto, es importante que la persona compruebe que está completo.
También es necesario que la víctima de ocupe de recopilar todas las evidencias que sirvan para probar las circunstancias del accidente. Pueden ser muy útiles las fotografías del escenario y de los coches, los vídeos y los testimonios de testigos.
Acudir a un centro de salud a revisión médica
Para reclamar la indemnización la víctima debe acudir a revisión médica antes de las 72 horas de ocurrido el accidente. En el centro de salud se elaborará un informe médico. El médico detallará las lesiones que el accidente ocasionó.
Si la víctima recibe tratamiento ambulatorio posterior al momento de la primera revisión por lesiones ocurridas en el accidente, también deberá recibir un informe del profesional.
Estos informes médicos son imprescindibles para acreditar las lesiones sufridas.
Acciones con las aseguradoras
La Ley del Contrato de Seguro establece que el asegurado tiene un plazo máximo de 7 días para comunicar a la aseguradora que ocurrido un accidente. Esta comunicación debe realizarse independientemente que la persona sea víctima o responsable del accidente.
Por lo tanto, la recomendación es informar a la compañía lo antes posible.
El siguiente paso es presentar la reclamación de indemnización ante la aseguradora del responsable. La documentación reunida se integra a la reclamación.
En ella se incluirán:
- Informes médicos hasta el alta médica. Permitirán reclamar indemnización por las lesiones.
- Justificaciones de gastos. Se deben presentar facturas o tickets de gastos ocasionados por el accidente. Por ejemplo, medicación, transporte, combustible.
- Pruebas de daños materiales. Se puede solicitar compensación por reparación del vehículo o por objetos dañados en el siniestro. Para ello es necesario incluir comprobantes.
- Documentos probatorios de lucro cesante. Si la víctima ha estado de baja laboral como consecuencia del accidente, podrá reclamar compensación por el dinero que dejó de recibir. Esto es válido tanto para porcentajes de nóminas de empleados como para ingresos en caso de autónomos.
La reclamación a la que se integra esta documentación es un texto escrito en el que se detallan los daños y perjuicios y la cuantía reclamada.
Negociación con la aseguradora
Una vez que se presenta la reclamación comienza una etapa que puede resultar complicada para la víctima. Es probable que la aseguradora intente disminuir la cuantía de la indemnización. Buscará argumentos para minimizar los daños. Enviará una oferta motivada en la que la propuesta de pago puede diferir mucho de lo reclamado.
Es muy importante que la víctima no acepte ningún acuerdo con la compañía de seguros sin consultar primero. La aseguradora intentará persuadir y presionar para que acepte la suma que le propone.
Son momentos de vulnerabilidad emocional de la persona, porque sufrir un accidente desestabiliza. Pero es fundamental resistir. Si es necesario, se continuará la reclamación en el ámbito judicial.
Contar con asesoramiento legal
En realidad, este debería ser el consejo n° 1. Si la víctima del accidente cuenta con un abogado especialista en tráfico desde el momento en que empiezan todas las acciones, tendrá los mejores resultados.
Y, fundamentalmente, se liberará del estrés y de las incertidumbres en cada momento del proceso.
El profesional le dirá qué hacer y asesorará en los momentos de las declaraciones. Controlará el parte amistoso o el atestado para asegurarse de que estén bien realizados y de acuerdo con la normativa. Se ocupará de la recopilación de las pruebas, imprescindibles para la reclamación.
Un aspecto fundamental en toda solicitud de indemnización es la valoración y la cuantificación de las lesiones y de otros daños. El Baremo de Tráfico es complejo y requiere de conocimientos específicos para ser aplicado bien. Precisamente, el abogado calculará la cuantía que su cliente tiene derecho a solicitar.
El profesional especialista en tráfico marcará el paso a paso del proceso, asesorará a la víctima y garantizará que sus derechos sean respetados.




