Desde el momento en que se produce un accidente de tráfico hasta que se resuelven las reclamaciones, se desarrolla un proceso cuya complejidad dependerá de las circunstancias específicas del siniestro pero, ¿qué hacer si el seguro de los vehículos accidentados es el mismo?
En primer lugar, se atiende la seguridad de los pasajeros y conductores y se efectúan las llamadas de emergencia. Después se cumplen las fases de revisión médica. Y cuando todo este panorama de acciones urgentes está claro y en vías de resolución, comienzan los trámites legales y administrativos para las reclamaciones.
La fase en la que se presentan las reclamaciones por daños personales y materiales es determinante para los intereses de las víctimas del accidente. El derecho a las indemnizaciones de las víctimas tiene como objetivo compensar esos daños. Y, por lo tanto, hay que hacer todo lo posible para que esas compensaciones sean lo más beneficiosas posibles.
¿Quién paga las indemnizaciones? La aseguradora que cubre al conductor que tuvo la culpa debe pagar los daños y perjuicios que el siniestro ocasionó a las víctimas.
¿Qué pasa cuando la compañía aseguradora del responsable del accidente es la misma que la de la víctima?
Que la compañía aseguradora del responsable del accidente sea la misma que la de la víctima es bastante frecuente. Cuando esto ocurre, se genera un conflicto de intereses. La misma aseguradora debe responder por todos los daños sufridos por las personas y los bienes materiales en el accidente.
Pagará los gastos de los pasajeros del coche cuyo conductor fue el responsable del siniestro. También deberá hacerse cargo de las indemnizaciones del conductor y de los pasajeros del otro vehículo implicado en el accidente.
Todos los involucrados en el siniestro serán indemnizados por la misma aseguradora. Es evidente que es una situación poco rentable para la compañía de seguros, porque, probablemente, le generará más pérdidas que las previstas.
La única forma de minimizar las pérdidas y de ganar más es pagando menos. Por tanto, es probable que intente pagar lo menos posible a los perjudicados.
¿Por qué se entiende que existe conflicto de intereses?
En el ámbito legal se entiende que hay conflicto de intereses cuando una persona o entidad tiene intereses personales, económicos, familiares o profesionales que pueden influir o interferir con el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades.
Precisamente, esto es lo que sucede cuando la misma compañía aseguradora representa a ambas partes involucradas en un accidente. La aseguradora se encuentra ante el dilema de pagar una indemnización justa y a la vez proteger sus propios intereses financieros.
¿Cuál es el proceso para conseguir la indemnización que corresponde?
La situación de las víctimas de un accidente de tráfico en el que la aseguradora es la misma para las dos partes tiene momentos críticos a los que hay que prestar especial atención.
El proceso para recibir la indemnización que corresponde de acuerdo con la situación de la víctima incluye acciones tanto de la aseguradora como de la parte reclamante.
Este proceso es el siguiente:
Notificación del conflicto de intereses
La aseguradora debe comunicar a ambas partes, responsable y víctimas, sobre la existencia de un conflicto de intereses. Les informará que tienen el derecho de contratar los servicios profesionales de un abogado externo.
Es un derecho reconocido en la ley. El artículo 74 de la Ley de Contrato de Seguro establece que el asegurado tiene derecho a optar por la dirección jurídica de un abogado externo a la compañía.
En caso de que sus clientes así lo decidan, la aseguradora se abstendrá de realizar cualquier actuación que limite el derecho de las víctimas a percibir una indemnización justa.
En la práctica, esto rara vez ocurre. Es por ello que lo más aconsejable para garantizar los derechos de las víctimas es que contraten abogados externos expertos en tráfico.
¿Quién paga el abogado externo de las víctimas? La mayoría de las pólizas incluyen una cobertura por defensa jurídica, por lo que las víctimas podrán hacer uso de la misma. Generalmente, esa cobertura no tiene límites de pago en los casos de conflicto de intereses.
Es bueno tener en cuenta esta información para el momento de suscribir un contrato de seguro. Siempre resulta conveniente asegurarse de que la póliza incluye esta cobertura.
Fases para conseguir la correspondiente indemnización
Evaluación de daños
La evaluación de daños es un punto crítico, porque de ella dependerá en gran medida, la propuesta de indemnización que hará la aseguradora. Las víctimas deben estar atentas para que esta evaluación sea justa y objetiva.
Cuando hay conflicto de intereses, como en el caso de aseguradora común al responsable y a las víctimas, es recomendable obtener una evaluación independiente.
Para ello es necesario contratar a un perito externo. El abogado especialista que representa a la víctima se ocupará de estos asuntos. Los estudios jurídicos generalmente cuentan con peritos para esta tarea.
Negociación con la aseguradora
Como lo establece el proceso de cualquier reclamación de indemnización por accidentes de tráfico, la aseguradora deberá hacer su propuesta de indemnización que está dispuesta a pagar. Es otro momento clave, porque está en juego lo que la víctima recibirá. La compañía de seguros arriesga ganancias posibles.
En caso de que no se llegue a acuerdo y que la víctima no acepte lo que se le propone, se puede recurrir a la vía judicial. El rol del abogado especialista en tráfico es muy importante en estas negociaciones.
Hay que conocer cómo se mueven las compañías y cuáles son las mejores decisiones. Si se plantea la instancia judicial, el profesional se ocupará del procedimiento y asesorará a su cliente sobre los pasos a seguir más convenientes.
Documentación y pruebas
La recopilación de pruebas documentales que demuestren lo sucedido es decisiva para los resultados de la indemnización. Por eso, lo más conveniente es contar con un abogado especialista desde el primer momento del accidente.
El abogado se ocupará de todas las acciones para garantizar que su cliente esté protegido y que sus derechos sean respetados. Velará por sus intereses y recopilará las pruebas y testimonios en el mismo lugar y momento del siniestro. Vigilará que todo transcurra como dispone la ley.
La intervención de un abogado especialista en tráfico siempre es conveniente en casos de accidentes que originen reclamaciones. Pero es imprescindible en la situación en que una misma aseguradora cubre al responsable y a la víctima. El profesional experto es la mejor garantía para que la aseguradora no se aproveche de su situación y escatime pagos.
Es importante tener en cuenta que, aunque contrate un abogado externo, la víctima mantiene su derecho a peritajes, a asistencia sanitaria y a todo otro gasto que por ley le corresponda a la aseguradora.




