Las consecuencias de un accidente de tráfico en la determinación de las responsabilidades y de las indemnizaciones dependen, en gran medida, de las pruebas.
Se consideran pruebas todos aquellos elementos que permiten concluir cómo ocurrió el accidente. Por eso, una de las acciones claves que hay que tener en cuenta luego del siniestro es recopilar esas pruebas.
Es cierto que los informes policiales y las propias declaraciones de los implicados tienen un gran peso en las resoluciones. Pero en muchos casos no son suficientes para reconstruir con precisión los hechos. Y de estos hechos dependen las consecuencias para los involucrados.
La importancia de los testigos tanto en el ámbito de las aseguradoras como en los procesos judiciales
Los artículos 360 y siguientes de Ley de Enjuiciamiento Civil regulan la forma en que se presentan y se toma declaración a los testigos. La norma establece que todas las personas podrán ser testigos, salvo que estén privadas de razón respecto de los hechos.
La ley menciona que se podrá solicitar que declaren testigos en caso de hechos controvertidos. En este caso, cuando hay discrepancias entre las partes los testigos adquieren una importancia relevante. Son personas que han presenciado el siniestro y pueden proporcionar un relato objetivo de lo sucedido.
Su testimonio puede ser determinante para esclarecer las circunstancias y para resolver las discrepancias entre las partes. El testigo aportará detalles relevantes que no fueron evidentes para los implicados ni para las autoridades que analizan la situación después de ocurrido todo.
En una reclamación a las compañías de seguros, contar con testigos generalmente agiliza la tramitación de las reclamaciones. Y en procesos judiciales, el testigo servirá como una prueba que tiene alta credibilidad.
¿Qué pasa si no hay testigos que respalden las declaraciones y otras pruebas?
La falta de testigos no implica que no se pueda obtener la indemnización a la que la víctima tiene derecho. La ley reconoce la posibilidad de solicitar la declaración de testigos, pero no establece que sea una obligación.
Si bien existen otras pruebas que permiten corroborar cómo ocurrió el accidente, si no hay testigos no existirá ese relato imparcial que tiene gran valor.
En estas situaciones, las investigaciones y las resoluciones dependerán de las otras pruebas disponibles. Es probable que las discrepancias entre las partes sean más difíciles de resolver. La consecuencia será de retrasos en la resolución del caso, tanto por parte de las aseguradoras como en los tribunales.
La realidad muestra que las negociaciones con la aseguradora serán más arduas. Generalmente las compañías de seguros discuten los importes a pagar y no aceptan da la primera las cantidades reclamadas. Buscan detalles mínimos en los que sustentar su desacuerdo con lo reclamado.
Cuando hay testigos que avalen la declaración de la víctima, se acaban muchos de esos argumentos basados en incertidumbres, en zonas grises en las que no hay certezas de lo ocurrido. Y el afectado cobrará la indemnización que le corresponde. Pero cuando no existen declaraciones de testigos, las negociaciones se complican. Y si se llega a la fase judicial, el proceso será largo.
¿Qué se puede hacer para lograr la indemnización que corresponde cuando no hay testigos del accidente?
La recopilación de todo tipo de pruebas es esencial en todos los accidentes. Si no hay testigos, todo el proceso de reclamación de indemnizaciones se sostendrá en esas pruebas.
Algunas sugerencias muy útiles:
Llamar a un abogado especialista en tráfico
Una de las primeras decisiones que garantizará que se respeten los derechos de los implicados es solicitar la asistencia de un abogado especialista en tráfico. Existan o no testigos, el profesional asesorará a su cliente acerca de los pasos que debe seguir para que su solicitud de indemnización tenga éxito.
Pero en caso de que no haya testigos, la intervención de un abogado desde el momento en que ocurre el accidente será fundamental para las demostraciones posteriores.
Entre sus funciones, el profesional se ocupará de recopilar las pruebas que permitan aclarar la situación. Su conocimiento legal y la experiencia en procesos de reclamaciones, lo capacitan para no perder de vista ningún detalle que pueda ser presentado como prueba.
El parte amistoso del accidente
Si las partes implicadas en el accidente están de acuerdo sobre los hechos, completarán y firmarán un parte amistoso. Es un documento muy importante para recoger las versiones de lo sucedido con inmediatez. Si los involucrados coinciden en sus relatos, se agilizarán los trámites para las indemnizaciones. En este caso, la falta de testigos no afectará.
Informe de la Policía o Guardia Civil
El informe policial es otro documento muy valioso para el proceso de reclamación de indemnizaciones.
La presencia policial es obligatoria en casos de accidentes graves, en los que haya víctimas lesionadas o fallecidas o daños materiales importantes. También acude la policía cuando uno de los conductores se da a la fuga y cuando no existe acuerdo entre los involucrados.
Las autoridades que asistan al lugar del accidente elaborarán un informe en base a la observación de los daños, al estado de la vía y a las declaraciones de los involucrados. Aunque no sustituye el testimonio de un testigo, es un documento valioso para reconstruir lo ocurrido, que tiene toda la credibilidad de aseguradoras y tribunales.
Pruebas gráficas y datos electrónicos
Las fotografías y los vídeos son pruebas muy valiosas. Imágenes de marcas de frenado, de la posición de los vehículos, del estado de la carretera, del estado de los vehículos, entre otras, pueden demostrar gráficamente cómo fue la dinámica del siniestro.
Los datos electrónicos pueden sustituir la falta de testigos. Por ejemplo, las cámaras de tráfico, los datos del GPS o la información de las cajas negras de los vehículos.
Informes de peritos
Cuando no hay testigos, los peritos cumplen un rol determinante. Podrán realizar análisis técnicos para reconstruir el accidente. Su capacitación les permite utilizar datos que recogen de la escena del siniestro y de la documentación de la que se dispone.
La intervención de peritos puede ser aportada por cualquier persona que sea parte en el accidente. En caso de ausencia de testigos, el informe pericial tendrá una gran incidencia en las decisiones.
El hecho de actuar con rapidez para recopilar todas las evidencias posibles es una manera de compensar la falta de testigos. Como hemos visto, la presencia de un abogado especialista es el mejor camino para garantizar que el proceso de la reclamación obtenga los resultados esperados.




