La reclamación de lesiones preexistentes por accidente de tráfico frecuentemente es motivo de conflictos, generados a veces por parte del reclamante y en otros casos por la actitud de la aseguradora.
Una regla básica del derecho español es que un perjudicado en un accidente reciba lo que le corresponde por los daños y perjuicios sufridos en el accidente. Y en este concepto “lo que le corresponde”, se encierra la intención de evitar las reclamaciones abusivas.
Es cierto que a la aseguradora que debe hacerse cargo de las indemnizaciones le interesa pagar lo menos posible. En muchas ocasiones se oponen a las cuantías reclamadas considerándolas excesivas. Se suele culpar a las compañías de seguros de que no quieren pagar, de que solo les interesa ganar dinero.
Son empresas, y por lo tanto tienen un objetivo económico. Pero no hay que perder de vista que la intención primaria es evitar que se le incluyan en la reclamación lesiones que no fueron causadas por el accidente.
Las reclamaciones por lesiones que ya existían con anterioridad a producirse el accidente, intentando hacerlas pasar como ocasionadas en el accidente, es un acto fraudulento con el que el perjudicado pretende que se le pague más de lo que realmente le corresponde. Aunque en ocasiones existe una patología previa que a consecuencia del accidente se agrava y es importante valorar esta agravación de la patología previa en su justa medida.
No hay que olvidar que contar con el asesoramiento de un abogado especialista en cuestiones de tráfico puede marcar la diferencia en la resolución del caso.
¿Cómo comprueba la aseguradora que se le reclaman las lesiones que realmente fueron ocasionadas en el accidente?
Las aseguradoras son muy cautelosas a la hora de evaluar las reclamaciones. Analizan minuciosamente las cuantías y los conceptos en las que se fundamenta.
Realizan una investigación exhaustiva de las lesiones sufridas por la víctima. Cuentan con servicios médicos para realizar una valoración del caso concreto, valorando el tipo y la gravedad de las lesiones y si existe una relación de causa-efecto con el accidente. Analizan si las lesiones son compatibles con las fuerzas que actuaron en el accidente.
Es recomendable que el perjudicado encargue una valoración de sus lesiones a un perito médico, para poder justificar el alcance de las lesiones y su valoración conforme a la ley de responsabilidad civil y seguro.
La aseguradora tomará en cuenta estos informes y todas las pruebas que acompañen a la reclamación. Pero no se quedará solo con eso. Realizará peritajes con sus técnicos de confianza y sus abogados analizarán todas las circunstancias del accidente.
Es en estos análisis en los que se pueden identificar si se le reclaman lesiones preexistentes al accidente, es decir, que no tienen una relación causal con el siniestro.
La comparación de informes
En esta investigación que la aseguradora realiza para determinar con precisión si lo que se le reclama es lo que realmente corresponde a lesiones producidas por el accidente, la comparación de informes periciales puede aclarar las dudas.
Confrontando los documentos periciales aportados por la víctima con los realizados por la aseguradora, se puede definir con exactitud si las reclamaciones obedecen a razones reales y si existe nexo causal con el accidente.
¿El legal reclamar indemnización por lesiones preexistentes?
La reclamación de indemnización por lesiones previas al accidente no es un derecho de las víctimas. La aseguradora se negará a pagar la indemnización por un daño que se comprueba que no fue producido en el accidente, sino que la víctima lo padecía desde antes.
La sentencia del Tribunal Supremo de fecha 14 de diciembre de 2011 es contundente. En ella el Tribunal estableció una doctrina relevante en cuanto a cómo deben indemnizarse las lesiones preexistentes.
De esta resolución se deduce que la víctima tiene derecho a ser indemnizada por el agravamiento de una lesión preexistente, pero no por la lesión previa en sí misma. La indemnización debe reflejar únicamente el daño adicional que ha causado el accidente en la lesión que ya existía.
¿Cómo se define un agravamiento de lesiones preexistentes a efectos de indemnización por accidentes?
Como vemos, la víctima de un accidente de tráfico tiene derecho a recibir indemnización por agravamiento de lesiones preexistentes. Se incluyen en el agravamiento de lesiones preexistentes el dolor y sufrimiento causados por el siniestro en una lesión previa.
Las reclamaciones tendrán validez y serán consideradas en la indemnización si la víctima demuestra que sus lesiones iniciales previas empeoraron. Las pruebas más importantes serán los informes médicos y periciales.
Tanto el primer informe emitido por el profesional que trató a la víctima como un nuevo informe donde se deje establecido de forma clara y precisa que las lesiones se han agravado por el accidente, son las pruebas importantes para presentar en la reclamación.
En el caso de que las consecuencias del accidente en las lesiones preexistentes no se manifiesten inmediatamente, el perjudicado podrá presentar la ampliación de su reclamación. En la misma dejará constancia de que los alcances de las consecuencias del accidente no se revelaron desde el primer momento.
Se negociará con la aseguradora, y, en caso de que esta rechace la reclamación por agravamiento de lesiones previas, podrá pasarse a Tribunales. En esta instancia judicial el médico forense analizará al lesionado y examinará sus informes de parte. De este análisis sacará sus conclusiones sobre la conexión del accidente con el agravamiento de las lesiones previas por el que se solicita indemnización.
Tres aspectos importantes
El profesional tendrá en cuenta tres aspectos clave. En primer lugar, revisará si todas las lesiones por las que se reclama con consecuencias del accidente. En caso de que algunas hayan existido previamente y se haya producido un agravante por el siniestro, se determinará la cuantía, que no será la misma que si la lesión fuera nueva.
También podrá reconocer si en la reclamación se han incluido lesiones que nada tienen que ver con el accidente, en cuyo caso no corresponde indemnización.
Para determinar la cuantía de una indemnización por agravamiento de lesiones, hay que valorar qué lesión tenía la víctima antes del siniestro. A continuación, el médico forense determinará una incidencia o afectación sobre esa lesión. Y sobre estas consideraciones se fijará la indemnización final.
La reclamación de indemnizaciones puede complicarse si existen lesiones preexistentes. Este tipo de situaciones requiere de una evaluación detallada de la relación entre el accidente y las condiciones médicas del afectado. El abogado especialista en tráfico tiene los conocimientos necesarios para presentar una argumentación sólida y las pruebas necesarias para establecer esa relación causal imprescindible.




