Las redes sociales están muy presentes en la vida de millones de personas. Durante todo el día, la gente interactúa con estas plataformas, ya sea para informarse, entretenerse, comunicarse o simplemente para compartir aspectos de su día a día. En este sentido, en ocasiones las personas hacen publicaciones sin tener en cuenta las posibles repercusiones. De hecho, las redes sociales pueden tener un impacto negativo en reclamaciones por accidente de tráfico.
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Su impacto llega al ámbito legal, en el que inciden en el desarrollo de ciertos trámites y procedimientos judiciales. Las publicaciones en estas plataformas pueden convertirse en evidencia en casos legales. Fotografías, comentarios, mensajes de todo tipo, ubicaciones compartidas voluntariamente, pueden ser utilizados por abogados y tribunales para respaldar o cuestionar testimonios y argumentos.
Esta realidad previene acerca de los riesgos de realizar publicaciones en situaciones especiales que puedan generar procedimientos legales. Tal es el caso de los accidentes de tráfico.
¿Por qué hay que evitar las redes sociales cuando tiene un accidente de tráfico?
La relación entre las personas y las redes provoca una especie de necesidad de compartir lo ocurrido, quizás para buscar ayuda o simplemente para que amigos y familiares se enteren rápidamente del suceso vivido.
En el caso de un accidente de tráfico, que suele generar estrés, la conexión digital puede ofrecer la sensación de compañía. La búsqueda de empatía, de palabras de aliento, es propia de la naturaleza humana, y las redes sociales lo facilitan.
También es posible que la persona piense que con una publicación en redes sociales deja constancia del hecho, como prueba para el futuro. Le parece útil y necesario publicar en el momento mismo de los hechos.
Sin embargo, es un comportamiento con riesgo que puede comprometer la determinación de la responsabilidad en el siniestro o el proceso de reclamación de indemnización.
La mejor acción en caso de experimentar soledad y necesidad de compañía cuando se vive un accidente, es llamar a un abogado experto en accidentes de tráfico. Él se ocupará de todo, incluso de dar aviso a familiares o amigos. Se debe evitar usar las redes sociales en esos momentos.
Es importante también que, si el protagonista se comunica con un familiar o amigo, le diga que no publique nada sobre el accidente en las redes sociales.
¿Por qué es conveniente no publicar nada en redes sociales después de un accidente de tráfico?
Cuando ocurre un accidente de tráfico, los implicados se convierten en contendientes. Cada parte tiene intereses distintos e intentará defenderlos.
Por un lado, está la persona perjudicada, que busca obtener una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. Su antagonista es la compañía aseguradora del vehículo responsable del siniestro. Su objetivo será minimizar el monto de la indemnización o incluso rechazarla si encuentra argumentos para rebatir la responsabilidad de su cliente.
En esta pugna, que tiene un motivo económico, se teje un entramado complejo, en el que cada parte hace uso de todos los recursos que encuentra para defender sus intereses.
En la actualidad, las redes sociales se convierten en una fuente relevante de información. A ellas acuden tanto las aseguradoras como los abogados que representan a las víctimas.
A través de estas plataformas es posible encontrar publicaciones, fotografías, vídeos, comentarios, ubicaciones y actividades útiles para respaldar sus argumentaciones en las negociaciones y procesos judiciales.
Estas informaciones que se encuentran en las redes, no se limitan solo al momento del accidente. Los días siguientes, hasta la resolución de la reclamación, también son fundamentales.
Por ejemplo, si la persona reclama una indemnización por lesiones incapacitantes, pero publica imágenes realizando actividades físicas, asistiendo a eventos sociales o realizando viajes, esta información puede ser utilizada para poner en duda la veracidad de sus argumentos para reclamar.
Los mensajes que relatan detalles del accidente, conversaciones que revelen contradicciones o comentarios sobre el proceso legal, pueden debilitar la posición de la persona que reclama.
Es fundamental ser extremadamente prudente hasta que el proceso de reclamación haya concluido.
Recomendaciones para el uso de redes sociales luego de un accidente de tráfico
Ante el riesgo de que las publicaciones en redes sociales perjudiquen la situación y la reclamación de una persona después de un accidente de tráfico, lo mejor es evitar las redes durante el tiempo que dura el proceso. Sin embargo, hay personas que no logran resistir al hábito de las publicaciones en redes.
Los expertos realizan algunas puntualizaciones precisas acerca de qué no hacer para evitar que las plataformas se vuelvan un aliado de las aseguradoras.
Vemos aquí algunas recomendaciones:
Ajustar la configuración de privacidad
Ajustar la privacidad permite limitar quién puede ver las publicaciones. Por tanto, reduce el riesgo de que terceros utilicen esa información. Es una forma de proteger la intimidad personal y la solidez de un posible proceso legal, evitando que un uso indebido de las redes sociales impacte negativamente en los derechos.
No publicar fotos ni vídeos realizando actividades físicas o recreativas
La publicación de fotos haciendo deporte, de fiesta o en vacaciones poco después del accidente puede interpretarse como que las lesiones no son tan graves. Esto podría contradecir una reclamación por dolor persistente o por secuelas.
No publicar fotos o vídeos del accidente
Las imágenes podrían mostrar perspectivas del escenario del accidente que no favorecen la reclamación de la víctima. Por ejemplo, fotos del vehículo que no dejan ver toda la extensión de los daños.
No comentar ni discutir detalles del proceso legal o médico
Hablar sobre la evolución del caso, sobre los abogados o sobre las conversaciones o informes médicos, puede dar pistas a la parte contraria.
No realizar comentarios exagerados o contradictorios
Declaraciones como “fue un susto, nada más”, o “estoy bien”, por ejemplo, pueden usarse como argumentos para discutir la reclamación.
No aceptar nuevos amigos o seguidores desconocidos durante el proceso
El personal vinculado a las aseguradoras puede intentar acceder a las publicaciones privadas creando cuentas falsas.
No borrar publicaciones anteriores
En las redes sociales, aunque se borren, las publicaciones siempre permanecen y pueden recuperarse. Si se borran publicaciones anteriores, puede parecer que se está ocultando algo sobre el accidente. Esto puede afectar la reclamación.
Las redes sociales añaden un nivel de complejidad significativo a los procesos de reclamación de indemnización por accidente de tráfico. Lo que una persona publica en las plataformas, puede ser utilizado en su contra, debilitando su credibilidad o reduciendo la compensación solicitada.
Ante esta situación, como hemos visto contar con un abogado especialista en accidentes de tráfico resulta fundamental. Un profesional con experiencia ofrecerá asesoramiento preventivo de cómo actuar en redes sociales y cómo blindar el proceso frente a interpretaciones perjudiciales.




