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Puedo Ir a la cárcel por un delito de alcoholemia

¿Cuándo es posible ingresar en prisión tras haber cometido delito de alcoholemia?

Hay personas que creen que si conducen después de consumir alcohol la única consecuencia es una multa. Son los que dicen “Si aparece un control, pagaré la multa y listo”. Minimizan la gravedad de la conducta, pero la realidad es que el problema puede llegar a ser mucho más grave.
Escucha un resumen de este artículo:

En España conducir bajo los efectos del alcohol o superando la tasa establecida es un delito que conlleva a que conlleva límites en la cobertura del seguro obligatorio del vehículo. En el caso de estar implicado en un accidente de circulación, las indemnizaciones por lesiones y daños materiales producidos podrían ser reclamadas al conductor.

¿Cuándo se comete el delito de alcoholemia?

El delito de alcoholemia está definido en el capítulo 379.2 del Código Penal. En él se establece que es delito conducir bajo los efectos de alcohol o de sustancias psicotrópicas cuando se superan la tasa o cuando se circula bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

En el control de alcoholemia se define cuál es el nivel de alcohol en aire espirado o en sangre de un conductor. Y, de acuerdo a lo que esta prueba indica, se considera si la persona comete un delito, si es una infracción administrativa o si su nivel de alcohol no supera los límites establecidos.

El Código Penal dispone que será castigado por este delito el conductor que conduce con tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

¿Qué pasa si se superan los límites, pero no hay accidente ni hay conductas temerarias?

Para que la ley tipifique el delito de alcoholemia no hace falta que el conductor esté implicado en un accidente de tráfico. Tampoco es condición que muestre comportamientos temerarios que expongan a otros usuarios de las vías públicas ya que se trata de un delito de peligro abstracto.

Bastará que un agente constate que el conductor supera los límites dispuestos en el Código Penal, para que se objetive el delito.

En términos legales, es un delito de mera actividad. El delito se considera cometido si el conductor supera los límites de alcohol, independientemente de si se genera un riesgo para la circulación.

¿Es posible ingresar en prisión por cometer un delito de alcoholemia?

La prisión es una de las penas que el Código Penal establece para el delito de alcoholemia. Por lo tanto, la respuesta a la pregunta de si se ingresar a prisión por conducir bajo los efectos de alcohol es sí.

Pero no es la única pena. Las penas posibles son:

  • Multa de 6 a 12 meses
  • Trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días
  • Retirada del carnet de conducir de 1 a 4 años
  • Prisión de 3 a 6 meses.

Será el juez quien elija la sanción más adecuada a la situación de la infracción. Generalmente, la pena de prisión se aplica si la persona tiene antecedentes y es reincidente en la infracción, si hubo accidentes, si se negó insistentemente a la prueba de control. Es decir, que el juez considera la gravedad de las circunstancias y del comportamiento del conductor.

Agravantes del delito de alcoholemia

El Código Penal establece circunstancias que se consideran agravantes del delito de alcoholemia. La ley incluye comportamientos del conductor que implican la existencia de un riesgo o la reincidencia delictiva.

Cuando a la alcoholemia positiva se suma una o varias de estas circunstancias, el juez endurecerá la pena.

Otras conductas como las siguientes pueden agravar la pena por concurrencia con otros delitos:

Conducción temeraria

Los comportamientos que ponen en riesgo la seguridad en el tráfico son circunstancias agravantes del delito de conducir bajo efectos del alcohol.  Está regulado por el artículo 380 del Código penal.

Se consideran conductas de conducción temeraria circular a gran velocidad en zonas urbanas sin respetar señales de tráfico, realizar maniobras con cierto riesgo, conducir en sentido contrario al de la circulación, realizar carreras ilegales, huir de los controles, entre otras. Para que se cometa la conducción temeraria se tiene que actuar de forma consciente, es decir con dolo y poner en peligro la vida o integridad física de las personas.

Se podrá aplica pena de prisión de 6 meses a 2 años y privación del derecho a conducir por tiempo superior a 1 año y hasta 6 años.

Desprecio por la vida

Es el caso del conductor que manifiesta una conducta temeraria que muestra desprecio por la vida de los demás. Es una conducta tipificada en el artículo 381 del Código penal.

En caso de riesgo evidente y concreto, la pena dispuesta es de prisión de 2 a 5 años, multa de 12 a 24 meses y privación del derecho de conducir por un tiempo de 6 a 10 años.

Si se trata de conductas llenas de riesgo, como las que producen los conductores kamikazes que circulan en sentido contrario durante largos recorridos. Pero de situaciones en las que no existe un peligro concreto y evidente, la pena podrá ser menor: 1 a 2 años de prisión, multa de 6 a 12 meses y privación del derecho a conducir de 6 a 10 años.

Resultado lesivo del comportamiento del conductor que se encuentra bajo los efectos del alcohol

La situación del conductor que conduce bajo los efectos del alcohol se complica si es responsable de lesiones o causa la muerte de otra persona. La ley dispone que, en este caso, se aplicará la pena que corresponde al delito más grave en su mitad superior.

Esto quiere decir que, del intervalo de posibilidades de sanción, el juez impondrá la mayor que establece la ley para ese delito.

Además, el culpable deberá asumir su responsabilidad civil. Por tanto, compensará económicamente a los afectados por los daños causados.

Negarse a realizar la prueba de alcoholemia es otro delito asociado a la alcoholemia: pena de prisión

El artículo 383 del Código Penal reconoce que negarse a realizar la prueba de alcoholemia es un delito. Este comportamiento se considera una obstrucción al trabajo de las autoridades y una amenaza contra la seguridad vial.

La pena prevista para este delito es de prisión de 6 meses a 1 año y la privación del derecho a conducir por un período entre 1 y 4 años. Esta sanción se impone, aunque el conductor no tenga alcohol en aire espirado o en sangre.

Lo que se castiga es el incumplimiento de una orden legal que pone en riesgo la seguridad en el tráfico.

¿Qué procedimiento se cumple en caso de delito de alcoholemia?

El procedimiento se inicia cuando un agente de control detiene al conductor y solicita una prueba de alcoholemia. Si el resultado supera el límite legal, los agentes detendrán al conductor que será trasladado a dependencias policiales. Se le tomará declaración.

A continuación, será citado a juicio rápido. En él, el conductor podrá reconocer su infracción, caso en que se reducirá la pena. Si no está conforme con el proceso o existen daños materiales o personales por determinar, el procedimiento continuará por el camino judicial ordinario, que será más prolongado.

La participación de un abogado especialista en tráfico desde el momento mismo del control de alcoholemia es fundamental, especialmente si el conductor enfrentará un procedimiento penal.

El profesional cuenta con el conocimiento de la normativa específica y, además, tiene experiencia en los procesos judiciales.  Con estas competencias organizará la defensa del conductor que mejor se adapte a su situación.

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