Son muchas las campañas que la DGT ha puesto en marcha para promover la conducción responsable. Sin embargo, la falta de conciencia de conductores que deciden conducir tras haber consumido alcohol continúa siendo un grave problema.
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La cultura de “el alcohol no me afecta”, “solo he tomado un par de copas y estoy perfectamente” y pensamientos por el estilo, alimentan una conducta irresponsable que frecuentemente tiene consecuencias dramáticas.
Las estadísticas son preocupantes. El 42% de los conductores afirma que ha conducido tras beber bebidas alcohólicas. En su página web oficial, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses indica que en el 2023 se analizaron los cuerpos de 852 conductores fallecidos y el 52,6% dieron positivo en alcohol, drogas o psicofármacos.
Además, el 70% de los que dieron positivo en alcohol mostraron una intoxicación severa que podría caracterizarse como delito penal.
La muerte o lesiones severas del conductor, de acompañantes o de otros involucrados en el accidente de tráfico, es una de las consecuencias de conducir tras haber consumido alcohol.
Junto a ello, también hay consecuencias que, si bien no afectan directamente la salud, pueden desestabilizar la vida del conductor.
¿Quién paga las indemnizaciones a las víctimas en un accidente en el que el conductor responsable circulaba bajo los efectos del alcohol?
La responsabilidad civil derivada del accidente recae inicialmente sobre la compañía aseguradora del vehículo responsable del accidente. Por lo tanto, la aseguradora debe hacerse cargo del pago de las indemnizaciones.
Este principio se aplica tanto si el conductor conducía bajo efectos del alcohol o si estaba sobrio. Sin embargo, cuando se demuestra que el conductor estaba al volante con niveles de alcohol que superan los establecidos en la ley o de otras sustancias estupefacientes, la aseguradora podrá ejercer el derecho de repetición contra el conductor.
En primer lugar, la compañía de seguros debe pagar las indemnizaciones que correspondan. Esta condición tiene como objetivo garantizar a las víctimas el cobro de las indemnizaciones por los daños y perjuicios que han sufrido en el accidente.
Después del pago, puede reclamarle al conductor que conducía con tasas de alcohol superiores a las admitidas por la ley, el reembolso del importe abonado, total o parcialmente.
¿Qué requisito debe cumplirse para que la aseguradora pueda reclamar el reintegro de las indemnizaciones abonadas?
El artículo 10 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro de Circulación de Vehículos a Motor reconoce a las aseguradoras el “derecho de repetición”. Este derecho permite a la compañía de seguros exigirle al conductor, que conducía bajo efectos del alcohol, el reintegro de las cuantías que pagó por concepto de indemnizaciones.
Para iniciar esta reclamación, la compañía de seguros dispone de 12 meses que se cuentan a partir de la fecha en que realizó el pago de indemnizaciones a los perjudicados.
Sin embargo, para que esta posibilidad de reclamar lo pagado al conductor sea válida, en la póliza de seguro debe estar claramente especificada la exclusión de la cobertura por alcoholemia.
Esta cláusula se debe incluir dentro de las cláusulas limitativas, donde se detallan los términos y condiciones limitativas de la cobertura de la póliza. En esa sección la compañía de seguros expone las exenciones de cobertura.
Si bien estas exclusiones varían en las diferentes aseguradoras, la que se refiere a la conducción bajo los efectos del alcohol suele estar presente en la mayoría. Para que la repetición se lleve a cabo, el conductor debe haber aceptado de conformidad esa condición de su seguro, validando esa aceptación con su firma.
¿Qué implica el derecho de repetición de las aseguradoras para el conductor que provoca un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol?
El procedimiento para que la compañía de seguros ejerza el derecho de repetición contra el conductor está bien definido. Puede realizar la reclamación extrajudicialmente, requiriendo al conductor que le reintegre lo que ha pagado.
También puede presentar una reclamación judicial, interponiendo una demanda civil por el importe abonado. Deberá demostrar que cuando ocurrió el accidente el conductor estaba al volante bajo los efectos del alcohol.
Si el juez falla a favor de la aseguradora, el conductor será obligado a pagar la cantidad reclamada con los intereses que correspondan y las costas judiciales.
En caso de que no pague, se puede proceder al embargo de bienes. Se embargarán las cuentas bancarias, el salario, el vehículo y otras propiedades. Todo dependerá del importe adeudado y de la capacidad económica del condenado.
¿Siempre la responsabilidad de un accidente recae sobre el conductor que conducía alcoholizado?
Conducir con tasas de alcohol superiores a los límites establecidos por la normativa siempre es una infracción. Puede ser administrativa o delito. Dependerá de la cantidad de alcohol que arroje el resultado de la prueba de medición.
Pero no en todos los casos la responsabilidad del accidente recaerá sobre él. La atribución de culpa de un accidente se determina por las circunstancias concretas del suceso. Y en esas circunstancias, no siempre el conductor que conduce bajo los efectos del alcohol resulta el culpable. La atribución de la culpa no es automática por el factor alcohol.
En este caso, el conductor que no es responsable enfrentará las sanciones que le correspondan por conducir con tasas de alcohol fuera de los límites legales. Pero no necesariamente deberá asumir las responsabilidades del culpable.
¿Tiene derecho a recibir indemnización un conductor que circula bajo los efectos del alcohol pero que no fue culpable del accidente?
Cualquier conductor que no es responsable de un accidente tiene derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios que ha sufrido. Hay que tener en cuenta que quien tiene la responsabilidad civil del accidente debe asumir las indemnizaciones que correspondan a través de su aseguradora.
Por lo tanto, si el conductor no fue culpable del accidente, aunque estuviera conduciendo bajo los efectos del alcohol, podrá recibir su indemnización, como cualquier otra víctima. Deberá cumplir con la sanción por superar los límites de alcohol establecidos por la ley.
Cuando se produce un accidente de tráfico en el que uno de los conductores se encuentra bajo los efectos del alcohol, la intervención de un abogado es especialmente necesaria. Sea o no responsable de lo ocurrido, el conductor que ha consumido alcohol ha cometido una infracción, y su situación de por sí es delicada.
En el proceso que se inicia luego del accidente se definen consecuencias muy importantes para la vida del conductor, como la atribución de la responsabilidad. Hay que tener en cuenta que la conducción con niveles de alcohol superiores a los admitidos es tipificada como delito.
Además, surgirán consecuencias civiles y se determinará si el conductor tiene derecho a reclamar indemnización. El abogado especializado ofrecerá asesoramiento a su cliente desde el primer momento. Controlará que todo el proceso transcurra de acuerdo con lo que establece la ley, para que los derechos del conductor sean respetados.




