LE LLAMAMOS
Accidentes atípicos

¿Ha sufrido un accidente atípico? Descubra cómo reclamar legalmente y obtener una indemnización justa

Es cierto que la mayor parte de los accidentes de tráfico sigue patrones que se repiten con frecuencia, aunque los contextos sean diferentes. Son sucesos para los que existe una clara explicación de lo ocurrido, que suele fundamentarse en el conocimiento de otros casos similares.
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Pero existen accidentes que se consideran atípicos y que no parecen seguir ningún esquema conocido. Muchas veces son consecuencia de situaciones extraordinarias o fenómenos naturales poco frecuentes.

La física y la geografía pueden tener una incidencia decisiva en estos accidentes diferentes. Introducen variables poco comunes o inesperadas en el desarrollo del suceso.

Fenómenos como la aceleración, la fricción, la transferencia de energía, los cambios bruscos de presión, pueden influir de manera determinante en el comportamiento de vehículos y generar situaciones imprevisibles.

La geografía también desempeña un rol importante, especialmente en lugares con condiciones climáticas particulares.

Y, por supuesto, el comportamiento humano es un factor determinante de los accidentes atípicos. Muchas veces los conductores toman decisiones inesperadas y hasta poco racionales, que provocan siniestros poco comunes.

Todos estos factores pueden combinarse y ser causa de accidentes muy difíciles de explicar.

¿Las compañías de seguros cubren los accidentes atípicos?

Si los responsables del accidente tienen seguro, la aseguradora debe hacerse cargo, como en cualquier accidente común. Sin embargo, probablemente el camino para hacer valer esa cobertura sea más largo y trabajoso, tanto para el conductor responsable como para las víctimas.

Complicaciones para el conductor responsable

La póliza es fundamental. Pueden surgir problemas por exclusiones en el contrato o por interpretaciones del contenido de la póliza. Algunas aseguradoras excluyen escenarios poco frecuentes o atípicos.

Un accidente atípico no responde al esquema clásico y común de accidentes. El conductor puede tener realmente problemas, pues uno de los principales inconvenientes es la dificultad para que la compañía reconozca y acepte la cobertura del seguro.

La aseguradora realizará investigaciones muy exhaustivas y minuciosas e intentará encontrar detalles que le permitan rechazar cubrir su respuesta. El conductor asegurado deberá justificar con gran detalle sus comportamientos y aportar pruebas que aclaren lo sucedido.

Los informes periciales solicitados por la víctima son fundamentales.  Permitirán contrarrestar argumentos de los peritos de parte de la aseguradora y encontrar pruebas que demuestren lo ocurrido.

Dificultades para las víctimas

El pago de las indemnizaciones depende en gran medida de la atribución de las responsabilidades y de que la aseguradora reconozca la cobertura. Si el proceso de investigación se prolonga, las víctimas tardarán en recibir sus indemnizaciones.

En caso de que la compañía de seguros rechace la cobertura por exclusiones contractuales, por ejemplo, el caso se trasladará al Consorcio de Seguros.  Esta entidad cubre vehículos sin seguros, conductor desconocido no identificado, fenómenos naturales, uso indebido del vehículo, son los más frecuentes.

Si el accidente no encaja en los criterios del Consorcio, establecidos en el Real Decreto Legislativo 8/2004, el organismo puede rechazar la cobertura. La víctima quedará sin protección económica.

¿Qué dice la legislación acerca de los accidentes atípicos?

La legislación española no registra el uso de la expresión “accidente de tráfico atípico”. Sin embargo, hay normas que abarcan conceptualmente este tipo de accidentes.

La Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos de Motor, por ejemplo, establece que todo vehículo de motor debe tener un seguro obligatorio que cubra la responsabilidad civil por daños causados a terceros en un “hecho de la circulación”.

Esta norma legal define qué se entiende por hecho de circulación a efectos del seguro y qué vehículos están cubiertos. Se incluyen los accidentes en vías privadas, vehículos parados o en maniobras no convencionales, accidentes sin colisión directa, por ejemplo, caída de la carga, accidentes causados por partes desprendidas del vehículo o por objetos transportados.

En su aplicación a accidentes atípicos, el seguro puede cubrir el accidente en el que el vehículo esté en uso como medio de transporte, aunque no sea en la vía pública.

Asimismo, se hará cargo de daños a terceros por colisión con animal salvaje o doméstico. Estos son solo algunos casos que pueden considerarse siniestros atípicos.

La jurisprudencia ha ampliado el concepto de “hecho de la circulación” para proteger a las víctimas en accidentes no convencionales.

Por su parte, el Baremo de Tráfico, aunque no distingue entre accidentes típicos y atípicos, permite valorar siniestros no convencionales y complejos.

La normativa permite que los accidentes atípicos estén cubiertos si se enmarcan en el concepto de “hecho de la circulación”.  Sin embargo, en la cobertura tiene que considerarse las condiciones establecidas en la póliza, que a veces, excluyen situaciones y circunstancias.

¿Cómo reclamar indemnización cuando se ha participado en un accidente atípico?

La reclamación de indemnización en un accidente atípico tiene sus complejidades. La dificultad para determinar las responsabilidades y cómo ocurrieron los hechos es el punto clave.

La víctima deberá probar cada detalle de sus daños y perjuicios y puede ser complicado vincularlos al siniestro. Además, tendrá que estar atenta para contrarrestar las debilidades que la aseguradora encuentre en su reclamación.

El paso a paso para esta reclamación es similar al de un accidente común.  Pero será necesario atender con más detalle a cada momento del proceso.  Probablemente, necesitará de peritos reconstructores y de peritos médicos.

La figura de estos profesionales es clave.  Sus intervenciones pueden marcar la diferencia entre que una aseguradora reconozca o rechace una indemnización y reconozca daños y perjuicios.

A partir de los informes de ambos podrán esclarecerse las particularidades del siniestro. Especialmente tendrán una función relevante para demostrar que el accidente se enmarca en el concepto legal de “hecho de la circulación”, que es determinante para la cobertura del seguro de responsabilidad civil.

Para que la reclamación de indemnización sea atendida por la compañía de seguros, la víctima deberá recopilar toda la información y las pruebas posibles del accidente.  Deberá cumplir con todos los plazos legales que establece la ley.

En un plazo de 72 horas el accidentado deberá ser asistido en un centro sanitario para que quede recogida al menos la primera sintomatología que presenta. Dentro de los siete días desde el siniestro deberá comunicar el accidente a la compañía de seguros. A partir de ese momento, la aseguradora iniciará la investigación.

¿Por qué es importante tener asesoramiento legal cuando se participa en un accidente atípico?

Es cierto que en todo accidente de tráfico es conveniente contar con la asistencia de un abogado especializado en tráfico para transitar el proceso de responsabilidades e indemnizaciones.

Pero esta necesidad es imperiosa en caso de que el siniestro sea atípico.  Los involucrados deben considerar que este tipo de accidentes exponen a graves consecuencias fundamentalmente económicas.

El profesional asumirá la negociación extrajudicial con la compañía de seguros. En caso de ser necesario, acompañará a su cliente en la fase judicial.Un abogado especialista en tráfico garantizará los mejores resultados para los implicados en el accidente.

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