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consecuencias legales de no reclamar la indemnización correspondiente

Consecuencias de no reclamar la indemnización por accidente de tráfico y cómo evitar perder tu derecho a compensación

 

Aunque no es frecuente, sucede que a veces existen consecuencias de no reclamar la indemnización correspondiente por los daños y perjuicios sufridos en un accidente de tráfico. Las razones son diversas.

Razones frecuentes para no reclamar

En algunos casos, esto sucede por desconocimiento. La víctima no sabe que tiene derecho a recibir una indemnización por los daños que el accidente le ha provocado.

La falta de conocimiento del proceso de reclamación y los rumores de las complejidades que implica, son motivos por lo que hay víctimas que no presentan la reclamación para recibir la compensación.

La percepción de que el proceso de reclamación es demasiado largo y complicado también es una razón por la que una víctima opta por no reclamar. Piensa en el estrés que le ocasionará tener que enfrentarse a los trámites y procedimientos legales y termina sin reclamar para evitar pasar por esos momentos.

Por otro lado, la renuncia a reclamar ocurre en casos en que los daños son leves y no se manifiestan consecuencias inmediatamente. Esto hace que la víctima desista de reclamar porque le parece que no vale la pena, que no tiene necesidad de reclamar porque el pago será mínimo.

Otra razón que puede motivar que la persona afectada por el accidente no reclame la indemnización a la que tiene derecho, es el deseo de evitar enfrentamientos con la aseguradora o con la otra parte involucrada. En estas situaciones suele influir el deseo de no volver a revivir el momento del accidente.

Toda víctima que no presenta su reclamación de indemnización pierde la oportunidad de recibir una compensación adecuada a la que tiene derecho legal.

¿En qué momento se reclama la indemnización por el accidente?

El proceso para recibir la indemnización por un accidente de tráfico sigue una serie de pasos que incluyen diferentes niveles de actuación.

El acto que inicia este proceso tras el accidente es la notificación del accidente y la reclamación a la aseguradora del responsable. Esta reclamación es la primera que el damnificado puede realizar.

Previamente, recopilará las pruebas, incluidos el parte amistoso o el atestado policial, fotografías y vídeos, testimonios de testigos.

Cuando la víctima presenta su reclamación a la aseguradora, debe acompañarlo de estas pruebas y evidencias que demuestren cómo ocurrieron los hechos. A partir de esta documentación la compañía de seguros realizará sus investigaciones y evaluaciones, para comprobar que su asegurado es quien tiene la responsabilidad del siniestro.

La compañía de seguros tiene 3 meses de plazo para responder a la reclamación, enviando al reclamante su oferta motivada. En esta propuesta la aseguradora ofrece la suma que a su juicio corresponde a la víctima como compensación por los daños que ha sufrido.

Si la oferta no es aceptada por el perjudicado, puede rechazarla y negociar una mejora. Y si no se llega a acuerdo, la víctima puede acudir a la vía judicial y presentar una demanda ante tribunales. En esta demanda solicitará que el juez decida cuál es la indemnización que la ley reconoce a la víctima. Esta es la segunda vía para continuar con la reclamación más habitual.

¿Cuáles son las consecuencias si la víctima no presenta la reclamación a la aseguradora y no inicia el proceso?

Cuando una víctima no presenta la reclamación de indemnización, sea por la razón que sea, pueden surgir consecuencias que la perjudican.

La consecuencia legal más importante es que pierde el derecho a ser compensada por los daños sufridos en el accidente, es decir que el derecho para ejercer la acción de reclamación prescribe.  Aunque luego se arrepienta y decida reclamar, si lo hace fuera de tiempo, ya nada habrá qué hacer.

El plazo para reclamar esta indemnización es de un año desde que el afectado tiene conocimiento de la lesión. Este año empieza a computar desde que se conoce lo que se puede reclamar, es decir, desde el alta médica.

No presentar reclamación, supone una pérdida económica significativa. En caso de que aparezcan secuelas o complicaciones que no se preveían inmediatamente después del accidente, no podrá obtener ninguna compensación. Además, si las lesiones se alargan en el tiempo y precisan de un tratamiento o intervención quirúrgica posterior, será complicado acreditar el nexo causal con el accidente y el cumplimiento del criterio cronológico.

Además, cuando no reclama, además de los costes médicos la persona deberá pagar los gastos de las reparaciones del vehículo y de los demás objetos dañados a raíz del accidente. Estos costes se incluyen en la reclamación de indemnización, pero si no se reclama no abonarán.

¿Es conveniente presentar la reclamación judicial en caso de que la propuesta de la aseguradora no sea satisfactoria para la víctima?

Además de la reclamación de indemnización por accidente a la aseguradora, hay situaciones en las que se puede presentar una reclamación judicial. Es el caso en que la propuesta motivada de la compañía de seguros no satisface a la víctima.

La Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor establece que para reclamar judicialmente es imprescindible haber reclamado primero a la aseguradora. 

Algunas víctimas presentan la primera reclamación, pero si la propuesta de la aseguradora no satisface sus expectativas, dudan de si reclamar judicialmente. Terminan aceptando la oferta motivada, aunque la cantidad que se le ofrece sea mucho más baja de sus estimaciones.

En caso de que decida continuar con la reclamación, se tiene la posibilidad de negociar primero con la compañía de seguros para evitar los largos procesos judiciales. Pero si no hay acuerdo, podrá seguir reclamando.

Si se niega a hacerlo, el usuario probablemente estará perdiendo una parte importante de la compensación a la que tiene derecho. En sus ofertas motivadas, las aseguradoras suelen ofrecer la cantidad mínima, aun sabiendo que correspondería pagar más. Les interesa cumplir con la ley, pero también perder lo menos posible.

La actuación de las aseguradoras

Estas empresas cuentan a su favor con que los procesos judiciales son muy largos y muchas veces complejos. Hay personas que quieren cobrar de una vez lo que sea y cerrar lo más rápidamente el caso, para terminar con todo ese proceso emocionalmente agotador.

Además, piensan que las costas judiciales terminarán por reducir lo que podría cobrar de más, por lo que no valdría la pena la reclamación.

Ante la duda de si presentar o no la reclamación, la víctima debe consultar a un abogado especialista en tráfico. El profesional tiene un conocimiento profundo de las leyes y, a la luz de las regulaciones, realizará una evaluación precisa de las ventajas de la reclamación. Además, se ocupará del proceso de las reclamaciones, por lo que la persona se aliviará de muchas tensiones.

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