LE LLAMAMOS
estrategias para negociar una indemnización justa tras un accidente

Las mejores estrategias para negociar una indemnización lo más justa posible tras haber sufrido un accidente de tráfico

Un accidente de tráfico siempre es inesperado y, por tanto, provoca un shock en las personas que lo sufren. De pronto, en el momento menos pensado, todo se desestabiliza. Se viven momentos estresantes, en los que los nervios, la angustia y el dolor irrumpen y la preocupación por lo ocurrido se vuelve el centro de los pensamientos. Es importante saber cómo actuar correctamente para poder elegir las mejores estrategias para negociar una indemnización justa por el accidente.

Pero lo que se vive en ese momento es solo el comienzo de un proceso que se prolongará durante algún tiempo. Al estrés del accidente en sí y de los procedimientos médicos, se suma el provocado por las gestiones administrativas que se originan a partir del siniestro.

Cuando llega el momento de las reclamaciones por los daños y perjuicios ocasionados, las víctimas se encuentran ante un reto que no saben cómo encarar y que genera inseguridades.

El desafío de las reclamaciones tras un accidente de tráfico

La reclamación de indemnizaciones puede ser compleja y abrumar a la persona.

La víctima tiene que negociar con las aseguradoras, que buscan minimizar los pagos, a trámites burocráticos, a la necesidad de demostrar detalladamente el impacto del siniestro en su vida.

Al principio, muchos perjudicados piensan que pueden asumir estas reclamaciones por sí mismos, sin ayuda. Pero inmediatamente se dan cuenta de que se enfrentan a expertos en reducir sus beneficios y en encontrar debilidades en sus pruebas y argumentos.

Precisamente esto es lo que hacen las aseguradoras que, cuando ven que el reclamante actúa solo y sin asesoramiento legal, diseñan sus acciones para aumentar sus ganancias a costa de pagar menos.

La inversión en un abogado especialista en tráfico es la mejor decisión. Las aseguradoras cuentan con sus propios abogados, que analizan cada caso minuciosamente para encontrar las debilidades que reduzcan lo más posible la indemnización a pagar.

Por tanto, si se quiere conseguir la indemnización justa, es imprescindible estar preparado para tener éxito en estas negociaciones. Solo otro abogado que represente a la víctima garantizará que se respeten sus derechos y que obtenga los mejores beneficios.

Algunas estrategias para negociar la indemnización

A partir del momento en que ocurre el accidente, la persona debe tomar algunas precauciones y actuar con estrategias que contribuirán al éxito en las negociaciones.

Reunir pruebas

Las pruebas son fundamentales para una reclamación de indemnización exitosa. Permiten demostrar cómo ocurrieron los hechos y el alcance real de los daños sufridos.

La carga de las pruebas recae en la víctima. Contar con evidencia sólida y las pruebas necesarias, puede marcar la diferencia entre obtener una compensación justa o tener problemas con la reclamación.

El atestado policial es uno de los documentos más importantes. Las fotografías y vídeos también son esenciales, pues registran el estado de los vehículos, las condiciones de la escena y todo otro factor relevante. Los testimonios de testigos presenciales igualmente reforzarán el efecto de las pruebas y de la argumentación en la solicitud de indemnización.

Informes médicos y facturas y recibos de los gastos de atención médica, reparaciones del vehículo y de otros costes derivados del accidente, serán documentos útiles para la reclamación.

Si la persona cuenta con un abogado desde el primer momento, será el profesional el que se encargue de las pruebas. Si no es así, deberá hacerlo por sí misma.

Informarse sobre sus derechos y sobre la reclamación

Es fundamental que la víctima de un accidente de tráfico se informe sobre sus derechos y que entienda cómo es el proceso de reclamación. La falta de conocimiento lleva a cometer errores que pueden perjudicar la indemnización.

La información más precisa es la que le puede ofrecer un abogado especialista. En caso de que cuente con su asistencia, el abogado sugerirá la estrategia más adecuada y asistirá a su cliente en toda la negociación.

Negociar con paciencia y sin prisas.

Las compañías de seguros suelen ofrecer una compensación inicial baja. Intentan que la víctima la acepte rápidamente sin analizar si cubre todos los daños sufridos.

Aunque la persona desee terminar de una vez con todo el proceso, debe ser muy cauta a la hora de evaluar esa oferta. Aceptar una oferta apresuradamente puede llevar a recibir una cuantía inferior a la que corresponde.

Los abogados lo tienen muy claro, y, además, son expertos en encontrar defectos en la oferta de la aseguradora. Recomendarán a sus clientes ser pacientes y seguir negociando. Negociar sin prisas es una buena estrategia para llegar a una indemnización justa.

Atención a las declaraciones

Es necesario tener en cuenta que todo lo que se declare a los agentes de tráfico, a la otra parte involucrada o a la aseguradora que gestiona la indemnización, puede influir en la determinación de responsabilidades y en la cuantía de la compensación.

Es fundamental proporcionar solamente información objetiva y verificada, sin hacer suposiciones ni admitir culpas sin tener certeza de los hechos. Declaraciones apresuradas, contradictorias o inexactas, pueden ser utilizadas en contra de la víctima.

Tener en cuenta los plazos y las prescripciones

La legislación establece plazos para cada fase de la negociación. El incumplimiento puede significar la pérdida de la indemnización. Muchas compañías de seguros retrasan cada etapa con la intención de que la víctima se canse y pierda de vista estos plazos.

El abogado tiene presentes estas condiciones, por lo que marcará el ritmo del proceso sin fallas.

Alerta a la mala fe de la aseguradora

Cuando se inician negociaciones por indemnizaciones, es necesario estar en actitud de alerta permanente a cada instancia o fase del proceso. Son muchos los factores que inciden y no se puede perder de vista ninguno.

Hay compañías de seguros que actúan en forma justa, pero hay otras que transgreden los límites entre la buena y la mala fe.  Deniegan reclamaciones, no reconocen responsabilidades que han sido probadas, ofrecen acuerdos irrisorios.

En estos casos, un abogado particular será determinante para reclamar una indemnización justa por los daños y perjuicios sufridos.

Como hemos visto, acudir a un abogado especialista en tráfico ayuda a equilibrar las fuerzas entre aseguradora y víctima. Además de asegurarse la indemnización que le corresponde por ley, la víctima se libera de todos los trámites que conlleva el proceso de reclamación y de negociación.

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