Un accidente de tráfico suele provocar confusiones y estrés en las personas involucradas. Las víctimas y los responsables pasan por distintos momentos que son parte del proceso que se genera con el accidente.
Una vez aclarado el panorama del estado de salud de los implicados en dicho accidente, las víctimas toman conciencia de los daños que la situación les va a provocar, físicos, psicológicos, emocionales, materiales.
A partir de ahí comienzan a preocuparse por la indemnización que les corresponde recibir. La ley prevé procedimientos y plazos para las reclamaciones y pago. Si las víctimas buscan la asistencia de un abogado especialista en tráfico, que es lo recomendable, este profesional les informará de cuáles son los derechos.
¿Qué puedo hacer mientras espero?
Aunque el proceso de indemnización puede ser lento, hay varias acciones que puedes tomar para facilitarlo:
- Recopilar documentación: asegúrate de tener todos los documentos necesarios, como partes de accidente, informes médicos y cualquier prueba que respalde tu reclamo.
- Contactar a tu aseguradora: mantente en comunicación constante con tu compañía de seguros para conocer el estado de tu reclamación. Pregunta sobre los plazos estimados y cualquier información adicional que necesiten.
- Consultar con un abogado: si sientes que el proceso se está prolongando demasiado o si tienes dudas sobre tus derechos, contacta con un profesional del Derecho.
- Documentar tus gastos: lleva un registro detallado de todos los gastos relacionados con el accidente, como facturas médicas, gastos de transporte y cualquier otro gasto que surja. Esto te servirá como respaldo en caso de que necesites demostrar tus pérdidas.
- Paciencia y seguimiento: finalmente, es importante mantener la paciencia. Los procesos de reclamación pueden ser largos, pero un seguimiento constante puede ayudar a acelerar su resolución.
Documentación Necesaria
Es fundamental reunir toda la documentación relacionada con el accidente para facilitar el proceso de indemnización. Esto incluye:
- Informes policiales: si se llamó a la policía, asegúrate de obtener una copia del informe.
- Informes médicos: documentos que certifiquen las lesiones sufridas y el tratamiento recibido.
- Fotografías: imágenes del lugar del accidente, los vehículos involucrados y cualquier daño visible.
- Testigos: nombres y datos de contacto de los testigos que puedan corroborar tu versión de los hechos.
¿La víctima del accidente de tráfico tiene que esperar la indemnización de la aseguradora?
Una de las opciones que tiene la víctima para recibir la indemnización por accidente de tráfico es esperar que la aseguradora proponga la indemnización y aceptarla sin más.
Quienes piensen que es la mejor, se equivocan. Puede que sea la más cómoda, pero no garantiza los mejores resultados. Hay que tener en cuenta que estas compañías tienen equipos de profesionales especializados en todos los aspectos que intervienen en una indemnización. Ellos son parte de la empresa, están de su lado y defienden sus intereses. Su objetivo es que la empresa genere ganancias.
Ante esta realidad, la otra opción que puede elegir una víctima de accidente de tráfico es pelear para que se respeten sus derechos. Esto equivale a una postura activa que le permitirá recibir la compensación que por ley le corresponde de acuerdo con su situación.
La reclamación es el comienzo de ese proceso de defensa de los derechos de la víctima, proceso que obligará a la compañía aseguradora a atender los argumentos y documentación de la víctima y a asumir los pagos que la normativa dispone.
¿Qué debe hacer la víctima para negociar la indemnización?
El camino de la negociación y de la defensa de los derechos de indemnización requiere de un abogado especialista que represente y oriente a la víctima. Si la persona sin conocimiento y sin experiencia quiere negociar por sí misma, terminará avasallada y perjudicada.
La aseguradora buscará argumentos con los que reducir la indemnización. Incluso hasta puede dejar correr los plazos de reclamos, alargando cada instancia con la idea de que la víctima se canse de las esperas, de las idas y venidos y acepte lo que se le propone.
La intervención de un abogado quiebra todas estas estrategias y potencia a la víctima vulnerable poniéndola en un plano de igualdad con la aseguradora. Por lo tanto, contratar un abogado especialista en tráfico es la mejor opción para luchar por una indemnización justa.
La importancia de los plazos en el cobro de las indemnizaciones
Un factor muy importante durante el proceso de las indemnizaciones son los plazos. Es un aspecto que la víctima debe conocer para evitar ser manipulado por la compañía de seguros.
La ley de Contrato de Seguros establece los tiempos en los que las aseguradoras deben responder por el pago de las compensaciones por daños materiales, personales, lucro cesante y por todos los conceptos que correspondan.
El plazo que la compañía de seguros tiene para realizar una propuesta de indemnización que considera es la adecuada para la situación de la víctima es de 40 días a partir de que ha recibido la notificación del accidente. Durante esos días, realizará las investigaciones y análisis del siniestro para evaluar los daños causados.
Otro plazo a tener en cuenta es el plazo que dispone la aseguradora para resolver la reclamación previa, que es de un máximo de 3 meses, si transcurridos 90 días desde la presentación de la reclamación previa, la aseguradora no ha realizado una oferta motivada, se aplicarán los intereses de mora.
La víctima también tiene plazos que cumplir. En un plazo de 7 días debe presentar ante la compañía de seguros la declaración del accidente. La ley establece que la víctima tiene un año para reclamar daños materiales y cinco para pedir indemnización por daños físicos, psicológicos, emocionales.
¿Qué pasa cuando una aseguradora se niega a pagar una indemnización?
Puede ocurrir que la compañía de seguros se niegue a pagar la indemnización que se le reclama. Para ello debe justificar su negativa.
¿Qué puede hacer la víctima? Si la víctima no está de acuerdo con la negativa, puede acudir a una mediación para intentar resolver amistosamente la diferencia. Si este procedimiento no funciona, puede iniciar acciones legales contra la aseguradora.




