La indemnización por accidente a menores de 14 e incapacitados requiere de un enfoque diferenciado. Su vulnerabilidad ha determinado que la ley les otorgue protección especial.
Escucha un resumen de este artículo:
El pago de las indemnizaciones para los menores se regula por la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro de Circulación de Vehículos de Motor (LRCSCV) con sus modificaciones aprobadas por el Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre.
¿Qué dice la ley acerca de la indemnización a menores de 14 años e incapacitados?
El artículo 1, inciso 2, de la LRCSCV se refiere al caso de indemnizaciones a menores de 14 años. En él se establecen condiciones especiales en los casos en los que los menores sufran daños físicos, sensoriales, intelectuales u orgánicos.
En estas situaciones los menores están exentos de responsabilidad civil. Por lo tanto, aunque hayan sido los responsables del accidente, no se suprimirá ni reducirá la indemnización que les corresponde. Tampoco se trasladará a los padres esta responsabilidad civil.
En la práctica y de acuerdo con la ley, aunque la culpa del accidente sea del menor de 14 años o un incapacitado este tendrá derecho a percibir la indemnización íntegra. De esta forma, se compensarán las lesiones sufridas y serán asumidas por la parte contraria.
Por su parte, la aseguradora de la parte contraria que debe hacerse cargo de la indemnización no podrá repetir contra los padres o tutores legales del menor o incapacitado.
Estas condiciones no se aplicarán en el caso en el que el menor haya tenido una conducta dolosa que contribuyó a la producción del daño.
¿Quién realiza la reclamación de indemnizaciones por daños de niños en un accidente?
El responsable legal del niño menor de 14 años o de un incapacitado son sus padres o tutores. Si bien los niños tienen capacidad jurídica que determina que sean dueños de derechos y obligaciones, carecen de capacidad para actuar legalmente.
De acuerdo con el Código Civil, quienes pueden actual legalmente representando a los menores de 14 años e incapacitados son quienes tienen la tutela de estas personas.
Los padres o tutores tienen la patria potestad, figura legal que implica la responsabilidad de ocuparse de los niños hasta que alcancen la mayoría legal. Por lo tanto, la ley establece que serán los padres o tutores legales quienes reclamen la indemnización por los daños y perjuicios que un niño o incapacitado sufrió en un accidente de tráfico.
¿Qué daños se incluyen en la indemnización en caso de niños o incapacitados?
La indemnización para los niños menores de 14 años o incapacitados se compone de los mismos conceptos que la del resto de las personas. Se regula por el Baremo de Tráfico, que establece las cuantías para las distintas situaciones.
Por lo tanto, a los menores les corresponde indemnización por:
Días de curación
Se computan los días en los que el niño estuvo en tratamiento y rehabilitación. El período comprende desde el día del accidente hasta el alta médica. Las cuantías serán diferentes según la gravedad del daño.
El Baremo de Tráfico reconoce tres tipos de perjuicios por los que corresponde indemnización por días de curación:
- Días de perjuicio muy grave: el niño o incapacitado permanece en Unidades de Cuidados Intensivos o cuidados especiales. La indemnización que le corresponde es de 123,55 € por día.
- Días de perjuicio grave: el niño o incapacitado debe estar ingresado en el hospital, pero su situación no es de gravedad extrema. Percibirá indemnización de 92,66 €.
- Días de perjuicio moderado: el niño está incapacitado para realizar sus tareas habituales. Se consideran tareas habituales la asistencia al colegio, hacer deporte, ir a clases particulares, entre otras. El menor tiene derecho a percibir 64,25 € por día.
- Días de perjuicio básico: el niño o incapacitado puede realizar con limitaciones sus actividades. Son días donde continúa la curación. La indemnización que corresponde es de 37,06 € por día.
Secuelas
El menor de 14 años y el incapacitado tienen derecho a percibir una indemnización por las secuelas sufridas en el accidente. Las secuelas son las deficiencias físicas, intelectuales, emocionales, orgánicas que permanecen una vez que finalizó el proceso de curación.
Para estimar la indemnización por secuelas, el Baremo establece un mecanismo en el cual se asigna una puntuación a cada secuela. La suma de los puntos por secuelas se transforma en euros mediante el mecanismo establecido en el Bermeo. Cuanto más pequeño es el niño mayor será la indemnización por las secuelas.
Daños psicológicos, emocionales y morales
Un accidente de tráfico puede provocar daños psicológicos y emocionales en los niños e incapacitados que viven estos momentos de gran tensión.
Las consecuencias suelen ser estados de angustia, de sufrimiento, estrés postraumático, depresiones por pérdida de calidad de vida. Todos estos perjuicios generan indemnizaciones.
Otros gastos
En la cuantía de la indemnización que se reclamará se deben incluir también otros gastos derivados del accidente. Costes de tratamiento y rehabilitación, de dispositivos ortopédicos, de traslados a los centros médicos y de tratamiento, los gastos de farmacia, los costes de terapias especiales, todos son gastos que deben ser compensados. Por lo tanto, deben integrarse a la indemnización que se solicitará.
¿En todos los casos de niños e incapacitados en accidentes los menores tienen derecho a indemnización?
El derecho a indemnización de un niño víctima de un accidente de tráfico se pierde por dolo. Existe dolo cuando el menor provocó el accidente intencionadamente. En este caso, el menor no percibirá ninguna indemnización.
Si un menor de 14 años fallece en un accidente de tráfico, los padres, tutores, u otros familiares podrán reclamar y recibir la indemnización.
La complejidad de los casos de menores de 14 años o incapacitados que protagonizan un accidente de tráfico hace necesario contar con un abogado experto en tráfico. Son casos que se prestan a errores o a que la otra parte, la aseguradora, intente aprovecharse de la situación
El profesional podrá realizar una evaluación que permita la obtención de la mejor indemnización. Se ocupará del proceso de negociaciones con la aseguradora y de las instancias legales si fueran necesarias.
Por lo tanto, contar con un abogado especializado es fundamental para gestionar la indemnización.




