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Con qué lesiones por accidentes de tráfico se puede conducir

Conducir con lesiones tras un accidente: aspectos legales y recomendaciones clave

Conducir con lesiones después de un accidente de tráfico es legalmente posible cuando se cumplen ciertas condiciones. Existen restricciones que dependen de la gravedad de las lesiones y de cómo afectan la capacidad del conductor para la conducción segura.

Cada caso es particular, pues el impacto del accidente y los daños sufridos por la persona incidirán de diferente manera en su capacidad para conducir con seguridad.

Decidir si se debe o no conducir, muchas veces queda a criterio de la propia persona. La mejor decisión es la que se toma aceptando las sugerencias del médico. De la responsabilidad y sentido común del conductor dependerá si sigue o no a cargo del volante.

En caso de duda, es conveniente consultar a un abogado especialista en tráfico.  El profesional analizará la situación del conductor y orientará la toma de decisiones. Y si tiene problemas con la aseguradora o la DGT, la asistencia de un abogado especialista será imprescindible para reducir los perjuicios.

¿Qué dice el Reglamento General de Circulación con respecto a la capacidad para conducir un vehículo?

La capacidad para conducir un vehículo sin generar riesgos que pueden afectar al mismo conductor y a los demás usuarios del tráfico, se explica en el Reglamento General de Circulación.

Los artículos 17 y 18 dicen que los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos y mantener su propia libertad de movimientos para garantizar su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía.

Esta premisa es el punto de partida para determinar si se puede conducir o no con las lesiones que se han sufrido en un accidente. ¿El conductor puede controlar el vehículo en todo momento, sin que nada interfiera en ese control fluido? ¿Tiene libertad de movimientos para dominarlo y responder a los requerimientos del tráfico? ¿Consume medicamentos por las lesiones que le causó el accidente, para el dolor, para controlar inflamaciones o heridas, para mejorar su estado emocional? ¿El médico le ha sugerido que permanezca en reposo y que, por unos días, no conduzca?

Estas preguntas deben ser fuente de reflexión a conciencia y con honestidad. Muchas veces predomina el interés por volver a conducir y se minimizan dolores, efectos de medicamentos, falta de movilidad. Esta actitud genera riesgos de volver a sufrir un accidente.

Es necesario aclarar que conducir sin estar en condiciones adecuadas puede implicar sanciones administrativas o incluso penales. Por lo tanto, la persona decidirá con responsabilidad si las lesiones que padece le permiten o no conducir con seguridad.

¿Qué lesiones provocadas por accidente de tráfico permiten seguir conduciendo?

Hay lesiones que son leves y que no incapacitan para la conducción segura. Los golpes menores, hematomas o heridas superficiales que no producen dolor intenso ni afectan la concentración, generalmente no son impedimentos para conducir.

El criterio para definir si se puede o no conducir con ciertas lesiones es en qué medida afectan las capacidades necesarias para controlar el vehículo. Hay lesiones que, aunque no son graves, provocan dolor intenso o impiden la movilidad normal.  Conducir afectado expone a riesgos.

Por lo tanto, independientemente de la gravedad de las lesiones, debe valorarse la afectación a la persona. El médico es quien mejor podrá realizar esta evaluación y aconsejará al paciente si está en condiciones o no de conducir.

 ¿Qué lesiones afectan la capacidad de conducir?

Generalmente, las lesiones que afectan la capacidad para conducir son causa de baja. Son afecciones que deben tratarse con precaución y que requieren de atención médica y muchas veces de reposo y tratamientos prolongados con medicación.

Las más frecuentes son las siguientes:

  • Las fracturas de todo tipo suelen impedir la conducción. Requieren de inmovilización para sanar y, por lo tanto, reducen la movilidad. Además, frecuentemente producen dolor. Por lo tanto, hacen que manejar sea peligroso.
  • Lesiones que afectan a funciones cognitivas. Las conmociones cerebrales, traumatismos craneoencefálicos o cualquier tipo de lesión cerebral, aunque sea leve, pueden afectar la concentración y los reflejos, por lo menos temporalmente. En ocasiones, los efectos de estas lesiones no son inmediatos. Será el médico quién determine en qué condiciones está el lesionado con respecto a la conducción.
  • Cervicalgia, lesiones en la columna. Son lesiones frecuentes en accidentes de tráfico producidas por los impactos bruscos. Se puede comprometer la postura y la movilidad. Generalmente, estas afecciones producen rigidez, cefaleas, náuseas, vómitos, mareos y hasta fiebre.

Además, los dolores suelen ser intensos. Son lesiones que en determinados casos inhabilitan para la conducción segura.

  • Problemas de visión. Si el accidente ha afectado la visión, sea por daños en los ojos o por traumatismos que perjudiquen la percepción visual, debe evitarse conducir.
  • Problemas emocionales, ansiedad, depresión. Las consecuencias psicológicas y emocionales que puede provocar un accidente de tráfico suelen limitar la capacidad para la conducción segura. Entre otros problemas, se afecta la atención, la concentración y la toma de decisiones.

Además, para estos trastornos los médicos prescriben medicamentos. Es importante que la persona entienda que no debe conducir.

¿Se puede conducir estando de baja médica por lesiones derivadas de accidentes de tráfico?

En la reglamentación no existe una norma específica que prohíba conducir estando de baja médica. Sin embargo, la legislación establece claramente que los conductores deben estar en condiciones físicas y psicológicas adecuadas para manejar un vehículo en forma segura.

Es un hecho que cuando un conductor renueva su carnet de conducir, no se le otorgará si padece determinadas afecciones, por lo que más que a la baja laboral deberemos de atenernos a las limitaciones en las capacidades psicofísicas que produzcan las lesiones.

 ¿Qué sanciones puede recibir un conductor que maneja estando de baja médica?

Aunque las reglamentaciones no sancionan por conducir estando de baja médica, hay situaciones que pueden tener consecuencias que se agravan por esa situación.

Estar de baja implica que el conductor sabe que tiene lesiones, en algunos casos importantes. Si un conductor de baja médica es detenido y el agente de tráfico considera que su estado de salud afecta su capacidad de conducir, puede sancionarlo por conducción negligente o peligrosa.

Esto ocurre, por ejemplo, si la persona tiene lesiones evidentes que afectan su movilidad o sus reflejos. La sanción puede llegar a la retirada temporal del carnet de conducir.

En caso de que participe en un accidente de tráfico podría dar lugar a responsabilidades penales, y en  casos como la ingesta de determinados psicofármacos el problema podría acrecentarse porque además de la posible responsabilidad penal, el conductor asumiría también el pago de las indemnizaciones que se deriven.

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