Muchas actividades laborales exigen conducir vehículos de empresas. Los trabajadores que las desempeñan necesitan estos vehículos para el desarrollo de las tareas de su puesto de trabajo.
Escucha un resumen de este artículo:
Repartidores, transportistas, representantes que visitan a clientes, técnicos e instaladores, jefes de zona, tienen incluidas en sus funciones el estar frente al volante de un turismo, furgoneta, camión, y hasta maquinaria especializada.
Existe un conjunto de normas especiales que regulan la conducción de vehículos de empresas. Apuntan a garantizar la seguridad vial, el cumplimiento de las obligaciones legales en el tráfico, la prevención de riesgos laborales, los derechos y obligaciones del conductor y la correcta utilización de ese vehículo.
Cuando un empleado acepta un puesto que exige conducir un vehículo de la empresa, asume una responsabilidad múltiple. Por un lado, debe cumplir con sus tareas laborales. Además, debe respetar tanto las normas de tráfico como las políticas internas establecidas por la empresa para la que trabaja.
En estas condiciones de uso que las compañías establecen, generalmente se incluyen limitaciones y prohibición de emplear el vehículo con fines personales. También suelen tener pautas de mantenimiento.
Por su parte, la empresa asume el compromiso de que el vehículo siempre esté en buen estado y con la documentación y seguros al día.
Sin embargo, por más normas y regulaciones que existan y a pesar de los compromisos asumidos, los accidentes también les ocurren a los conductores de vehículos de empresas.
¿Cuáles son los tipos de accidentes que puede tener un conductor que conduce un vehículo de la empresa?
El proceso de gestión de un accidente con vehículo de empresa no es igual en todos los casos. Depende de varios factores.
En primer lugar, hay que establecer el tipo de accidente, que depende del contexto en que ocurre. Es posible reconocer dos tipos:
Accidente in itinere
Ocurre en el trayecto entre el domicilio del empleado y el lugar del trabajo, tanto de ida como de vuelta. Para el reconocimiento de derechos del conductor, es requisito que el trayecto sea el habitual y directo.
No debe haberse desviado ni interrumpido el viaje. Y una condición de base es que el siniestro haya ocurrido por la necesidad de ir al trabajo, no por motivos personales.
Accidente in mision
El accidente in misión es el que ocurre en momentos en que el conductor realiza tareas laborales fuera del lugar habitual de trabajo. Conducía el vehículo por orden de la empresa o en su beneficio.
En este tipo de accidente, el trabajador cumplía una misión que le había encomendado su empleador. Se considera accidente in misión si ocurre durante el traslado o en el mismo lugar donde cumpliría su misión.
En este caso no hay tantas restricciones en el trayecto, por ejemplo. Sin embargo, la jurisprudencia ha establecido diferencia entre tiempo efectivo de trabajo, tiempo de espera y tiempo de descanso. Solo el primero está reconocido automáticamente como accidente laboral.
En España, el 86% de los accidentes en vehículos de empresa son in misión y el 14 % son in itinere.
¿Cuándo un accidente de tráfico se considera accidente laboral?
Los accidentes que tienen lugar mientras el trabajador realiza tareas encomendadas por la empresa o durante los desplazamientos vinculados con su actividad laboral, se consideran accidentes de trabajo.
Sean in itinere o in mision, se rigen por la normativa que regula los accidentes laborales. Así lo determina el artículo 156 del Real Decreto Legislativo 8/2015, Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social.
En este tipo de accidentes, el trabajador tiene derecho a ser atendido por la mutua colaboradora con la Seguridad Social de la empresa. La mutua cubrirá la asistencia sanitaria desde el momento del accidente, incluyendo hospitalización, intervenciones, rehabilitación y medicación relacionada con las lesiones.
Si el accidente provoca secuelas al conductor, la ley reconoce el derecho a prestaciones por incapacidad temporal o permanente. Además, la empresa debe preservar su puesto de trabajo para que el trabajador pueda reintegrarse. En caso de que su situación le impida cumplir las mismas funciones, la empresa deberá proporcionarle un puesto adaptado a su condición.
¿Qué pasa con las indemnizaciones si el trabajador es el responsable del accidente?
La situación de un trabajador que es responsable de un accidente de tráfico mientras conducía un vehículo de la empresa, se regula por las mismas normas que se aplican a un accidente común.
Si el conductor no fue responsable del accidente, la compañía de seguros que cubre al vehículo culpable se hará cargo de las indemnizaciones de las víctimas.
Sin embargo, si el conductor actuó con negligencia, por ejemplo, conduciendo bajo efectos de alcohol o drogas, la aseguradora podrá ejercer el derecho de repetición. Le reclamará al conductor responsable que se le reintegre el importe que ha pagado por indemnizaciones. También la empresa puede demandar al empleado por responsabilidades económicas o disciplinarias.
¿Qué debe hacer el conductor que participa en un accidente de tráfico en coche de la empresa?
El conductor que participa en un accidente de tráfico debe tener en cuenta las siguientes acciones, que realizará inmediatamente después de ocurrido el siniestro.
Protocolo PAS
El primer paso es cumplir con el protocolo PAS, que obliga a todos los conductores. La sigla significa Proteger, Avisar y Socorrer. Lo primero que debe hacer es proteger la zona del siniestro para evitar nuevos riesgos.
Por ejemplo, encenderá luces de emergencia, señalizará con dispositivos luminosos o triángulos. Si hay heridos, se comunicará con el servicio de emergencia. Luego intentará socorrer a los heridos de manera segura.
Comunicar a la empresa lo ocurrido
Inmediatamente después comunicará a su compañía de seguros lo sucedido. En esta comunicación se acordará quién avisa a la aseguradora. Puede hacerlo el conductor o la empresa.
Parte amistoso o atestado policial
El conductor debe recordar que está en vehículo de la empresa, por lo que cualquier declaración puede afectarla. Si no está seguro de cómo actuar en el parte amistoso, debe solicitar asistencia a su compañía de seguros.
En casos de accidentes graves y comprometidos, generalmente las empresas envían abogados especialistas en tráfico. Por su parte, el conductor también puede llamar a un abogado para su asistencia personal.
Recopilar pruebas
Antes de abandonar la escena del accidente, se deben recabar todas las pruebas posibles. Serán muy útiles para demostrar responsabilidades y reclamar indemnizaciones.
Fotos, vídeos, testimonios de testigos, pueden ser clave en el proceso posterior.
Acudir a revisión médica
Aunque a simple vista el accidente no le haya provocado heridas, el conductor debe presentarse a una revisión médica antes de las 72 horas de transcurrido el accidente.
Esta revisión es fundamental para reclamar indemnizaciones y para justificar lesiones que pueden aparecer más adelante a causa del siniestro.
Especialmente en caso de accidentes graves o dudosos, es conveniente que el conductor o dueño del vehículo implicado en el accidente cuente con un abogado personal que lo guíe en el camino a seguir. Independientemente de la asistencia de la empresa, este profesional se ocupará de que sus derechos laborales y personales sean respetados.




