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Gastos de transporte para tratamiento médico por accidente

Cómo reclamar gastos de transporte para tratamiento médico por accidente de tráfico

Las víctimas de un accidente de tráfico tienen el derecho legítimo de incluir en la reclamación los gastos de transporte relacionados con el tratamiento médico después del siniestro.

El objetivo principal de la ley es asegurar que la víctima sea completamente indemnizada por todos los conceptos a los que tiene derecho. Dentro de esta indemnización, es vital considerar todos los gastos que hayan tenido que asumir, como desplazamientos a médicos, consultas, pruebas diagnósticas o rehabilitación.

No todos los desplazamientos relacionados con el accidente son automáticamente elegibles para ser reclamados. Así mismo, es importante comprender cuáles los canales adecuados y los pasos a seguir para asegurar una reclamación efectiva y oportuna.

Los gastos de desplazamiento

Una indemnización por accidente de tráfico se suele componer de tres aspectos fundamentales: daños materiales, daños personales (lesiones) y “perjuicio patrimonial”. Tal perjuicio incluye la posibilidad de reclamar tanto el lucro cesante como el daño emergente. Este último abarca todos los gastos directamente vinculados al accidente.

Dentro del concepto de daño emergente se encuentran diversos gastos concretos, como aquellos asociados con medicamentos, alquiler de equipos médicos o el desembolso personal para pruebas específicas. Entre estos gastos, destacan los relacionados con los desplazamientos necesarios para la rehabilitación.

Es fundamental comprender que ninguna aseguradora pagará gasto alguno sin una documentación adecuada. Las compañías examinan minuciosamente la documentación presentada, especialmente en lo referente a gastos como los de traslado para recibir tratamiento. Por eso, es esencial presentar pruebas detalladas.

Regulación legal

Todos los gastos derivados de estas situaciones deben ser reclamados, y las aseguradoras están obligadas a cubrirlos, según lo establecido en el artículo 141.3 de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor.

Lo anterior incluye los denominados “gastos de asistencia sanitaria”, que abarcan los desplazamientos del perjudicado para recibir la asistencia necesaria. Comprenden prótesis, órtesis, ayudas técnicas y productos de apoyo necesarios hasta la conclusión del proceso curativo o estabilización de la lesión.

Es fundamental que el lesionado esté bien asesorado desde el principio, asegurándose de documentar cada gasto ocasionado por el siniestro. Aunque esta tarea pueda resultar tediosa, la recompensa llega al formular la reclamación y obtener el reembolso de los gastos. El asesoramiento de un abogado con experiencia puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso en las reclamaciones.

Desplazamiento en ambulancia

El traslado en ambulancia es el tipo de desplazamiento más costoso. El primer paso para solicitar el reembolso de un traslado en ambulancia es acreditar su necesidad. Esto implica proporcionar pruebas que respalden la urgencia del traslado, especialmente cuando las lesiones son graves, como en casos de fracturas o traumatismos severos.

Es importante tener en cuenta que no se reembolsará un desplazamiento en ambulancia para lesiones consideradas menores. Por eso, para respaldar exitosamente esta reclamación, se debe demostrar la necesidad imperante del traslado en función de las lesiones sufridas.

Los comprobantes de los traslados deben incluir fechas, horas y el recorrido completo, desde el domicilio hasta el centro de rehabilitación. Esta información precisa refuerza la autenticidad de los gastos y aumenta las posibilidades de un reembolso exitoso.

Desplazamiento en taxi o VTC

El taxi es la opción más común para las víctimas que no pueden desplazarse por sus propios medios. Sin embargo, algunas aseguradoras intentan evitar el pago de las facturas de taxis, argumentando que las lesiones permiten al paciente utilizar un medio de transporte público más económico.

Por lo anterior, es muy conveniente contar con un buen asesoramiento legal para tomar decisiones informadas y superar los problemas que puedan surgir durante el proceso de reclamación.

Se debe tomar en cuenta que es necesario presentar una factura detallada que incluya el punto de origen y destino (desde la casa al centro de rehabilitación), la fecha y hora de ida y vuelta. Además, es crucial que la factura contenga la matrícula del vehículo y el número de licencia del taxi o VTC.

Si la rehabilitación se extiende en el tiempo, lo mejor es considerar la posibilidad de concertar los traslados con un mismo taxista y obtener facturas consolidadas por semanas o meses. Esta medida simplificará el proceso de documentación y facilitará la reclamación.

Automóvil particular

Los desplazamientos en automóvil particular suelen ser más económicos, pero no deben dejar de reclamarse, sobre todo si la rehabilitación se extiende en el tiempo. Estos gastos son más difíciles de demostrar, ya que implican separar el uso particular del vehículo del uso específico para acudir a rehabilitación.

Las aseguradoras tienden a objetar el reembolso total del combustible, argumentando la posibilidad de que el vehículo se utilice para otros propósitos no relacionados con la rehabilitación. Para evitar que esto ocurra, se debe hacer lo siguiente:

  • Calcular la distancia exacta entre el domicilio y la clínica de rehabilitación, multiplicando por dos los kilómetros de ida y vuelta en cada traslado.
  • Luego, multiplicar este resultado por el número de sesiones de rehabilitación.
  • Aplicar el parámetro establecido por la Agencia Tributaria (0,26 € por kilómetro) para obtener el monto reclamado.

Para respaldar la reclamación, se deben conservar las facturas del combustible, tickets de estacionamiento y peajes. En el caso de estacionamiento en parquímetros, es importante obtener tickets que incluyan la matrícula del vehículo.

Además, es necesario solicitar un certificado de asistencia u “hojas de firma” que acrediten el número de sesiones realizadas en el centro de rehabilitación.

Algunos aspectos a tener en cuenta

Como ya se ha dicho, es común que las compañías aseguradoras se muestren reticentes a cubrir estos gastos, ya que las sumas pueden ser considerables, especialmente en casos de lesiones graves o tratamientos prolongados. La resistencia de las aseguradoras destaca la importancia de preparar cuidadosamente la reclamación.

Es vital recordar que, aunque los tribunales reconocen que este tipo de gasto debe ser cubierto por la aseguradora, la interpretación puede variar. Algunos jueces son más flexibles que otros. Esto subraya la necesidad de preparar pruebas de manera efectiva con la ayuda legal.

El plazo para reclamar estos gastos coincide con el establecido para otras partidas de la indemnización: un año desde que se puede valorar y calcular la cuantía económica de todos los perjuicios sufridos. De ahí que sea muy importante actuar con prontitud y contar con asesoramiento legal, especialmente en casos de lesiones graves.

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