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La concurrencia de culpas en accidentes de tráfico

La concurrencia de culpas en accidentes de tráfico

En algunos accidentes de tráfico la responsabilidad es compartida por diferentes actores.  Son casos en los que el propio perjudicado contribuyó a la producción del accidente o a la gravedad de los daños. Cuando cada parte tiene responsabilidad en los daños causados, se configura la «concurrencia de culpas». Puede darse el caso de que, aunque hubo un único responsable del accidente, por alguna acción u omisión la víctima concurra con culpa en las lesiones, daños y perjuicios.

La concurrencia de culpas no implica que se considere la culpa en partes iguales. A partir del análisis de lo sucedido se establecen porcentajes en la responsabilidad. En base a su incidencia en los resultados, se determinan las consecuencias para cada parte. Por todo ello, es fundamental contar con la asistencia de un abogado especialista en accidentes de tráfico para garantizar que la responsabilidad atribuida a su cliente se reduzca lo más posible.

¿Cómo se valoran las conductas de las partes para establecer la concurrencia de culpas?

La ley mide la responsabilidad en función del daño causado.

  • La conducta del propio perjudicado puede ser de tal entidad que provoque el resultado. Entonces, asumirá la exclusividad de la culpa.
  • La conducta del perjudicado puede ser de tan escasa relevancia que no tenga incidencia alguna en el resultado. La responsabilidad será exclusivamente de la otra parte.
  • Las conductas de ambas partes inciden en el resultado de daños y perjuicios que se provocaron en el accidente. Se determina la concurrencia de culpas.

Tipos de daños reconocidos por la ley

La normativa vigente reconoce dos clases de daños: daños materiales y daños personales.  ¿Qué debe probar cada parte en casos de daños de uno u otro tipo?

Daños personales

Cuando lo que se reclama es indemnización por daños materiales, el presunto culpable debe demostrar la culpa de la víctima. Además de manifestar su derecho a indemnización, intentará quedar eximido de toda responsabilidad en el siniestro.

Daños materiales

En caso de que se reclame reparación por daños materiales, el reclamante debe demostrar la responsabilidad de la otra parte.

Es importante destacar que la falta de cumplimiento de medidas preventivas de seguridad dispuestas en la normativa (uso de cinturón, casco, entre otras) se entiende como contribución a la producción del daño.

¿Qué dice la ley acerca de la reducción de las indemnizaciones cuando existe concurrencia de culpas en un accidente de tráfico?

Cuando ocurre un accidente de tráfico, el seguro cubre los daños de los perjudicados. Esta cobertura se hace efectiva mediante una indemnización.

La concurrencia de culpas determina la reducción de la cuantía de la indemnización. Si el perjudicado contribuyó a los resultados del accidente, la prestación compensatoria será menor a la que le correspondería si no tuviera culpa.

La Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor reconoce la concurrencia de culpas en el artículo 1, cuando se refiere a definiciones de la responsabilidad civil.

En el inciso 2 del artículo 1, la ley establece que cuando la víctima tiene culpa civil, se reducirán todas las indemnizaciones. Incluye las relativas a los gastos en los que se haya incurrido en casos de muerte, secuelas y lesiones temporales.

En caso de culpa concurrente, la ley establece una reducción de entre un 25% y un máximo de un 75% de la indemnización. El porcentaje se establecerá en cada caso atendiendo al grado de culpabilidad de la víctima.

La víctima no solo puede tener responsabilidad en el siniestro por algo que hizo mal. También la omisión es considerada causa de culpa. La ley aclara que se entiende que las víctimas contribuyeron a las consecuencias del siniestro por falta de uso o uso inadecuado de cinturones, casco u otros elementos protectores. Al incumplir la normativa de tráfico y seguridad, provoca la agravación del daño. Por lo tanto, la indemnización se reduce.

Concurrencia de culpas de personas que no son conductores en el momento del accidente de tráfico

El Baremo de Tráfico incluye la concurrencia de culpas en las que participan personas que no son conductoras. Esto quiere decir que la responsabilidad no solo se atribuye a quienes conducen vehículos, sino que también pueden contribuir a la producción de daños otras personas que no conducían.

No es común que se alegue concurrencia de culpas en ocupantes pasivos que no conducen el vehículo. Pero pueden existir casos en los que el comportamiento negligente de alguno de ellos provoque un agravamiento del daño.

Excepciones en el reconocimiento de concurrencia de culpas

Existen situaciones que eximen a personas de ser reconocidas como culpables concurrentes en un accidente de tráfico. Se trata de personas que, según la ley no son capaces de culpa civil.

  • Menores de 14 años de edad.
  • Personas con problemas físicos, intelectuales, sensoriales u orgánicos que les prive de responsabilidad de culpa civil.

Se eximen de responsabilidad civil, pero no del derecho a indemnizaciones.

¿Cómo se resuelve la concurrencia de culpas cuando no se puede determinar el porcentaje de responsabilidad de cada parte?

Generalmente estos casos se dirimen en Tribunales.  Cada parte acusa a la otra de responsabilidad en el siniestro y el juez no dispone de pruebas que le permitan establecer fehacientemente grados o porcentajes de la culpa.

En estos casos, se suele distribuir la culpa en un 50% para cada parte. Se podrá determinar que se abonan íntegramente las indemnizaciones de cada uno, que no se abona ninguna o que se abone la mitad. Existe abundante jurisprudencia que marcan sentencias diferentes en esta situación.

En síntesis

La concurrencia de culpas tiene consecuencias tanto para la víctima que ha sufrido daños y perjuicios como para la otra parte, aunque haya resultado sin problemas.

La Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en Circulación de Vehículos a motor, usa la expresión «contribución al daño».  Esta forma de evaluar la responsabilidad en un siniestro, pone el énfasis en las medidas de prevención para evitar los siniestros.

La concurrencia de culpas no es fácil de demostrar, y de esta demostración depende la indemnización que la víctima cobrará y que la aseguradora pagará. Cada parte intentará que el porcentaje de culpabilidad de su asegurado sea lo más pequeño posible, porque de esta manera, reducirá el pago que deba efectuar.

El porcentaje de culpas cuando existe concurrencia depende de diferentes criterios e interpretaciones.

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