LE LLAMAMOS
Accidentes con alcoholemia, sanción administrativa o delito penal

Consecuencias legales de conducir bajo los efectos del alcohol en accidentes de tráfico

Un accidente en el que uno o ambos conductores presentan alcoholemia positiva, casi siempre tiene consecuencias. El tipo de sanción dependerá de los índices de alcohol detectados. También tiene mucha incidencia la responsabilidad en el siniestro y la situación de las víctimas.

La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y el Código Penal constituyen el marco legal que regula la aplicación de las sanciones para conductores que han ingerido.

Tasas de alcohol admitidas en los conductores y sanciones

La alcoholemia se determina midiendo el volumen de alcohol en aire espirado o en sangre. El sistema de medición que se usa en caso de control en la vía pública o de un accidente es el alcoholímetro. Se trata de un dispositivo que tiene una boquilla en la que el conductor sopla. El aparato determina su nivel de alcohol en el aire espirado.

Hay ocasiones en las que el conductor solicita un análisis de alcohol en sangre. Generalmente esto ocurre cuando la persona no está de acuerdo con el resultado de la medición.

Los indicadores de la tasa de alcohol aceptada en un conductor dependen de su antigüedad al volante y del tipo de vehículo que conduce. El nivel máximo de alcohol para no tener sanciones al conducir es:

  • Conductores con experiencia de vehículos particulares: 0,25 miligramos por litro de aire espirado o 0,5 gramos por litro de sangre.
  • Conductores noveles: 0,15 miligramos por litro de aire espirado o 0,3 gramos por litro de sangre. Conductores noveles son los que tienen un carnet de conducir con una antigüedad inferior a un año.
  • Conductores profesionales: 0,15 miligramos por litro de aire espirado o 0,3 gramos por litro de sangre. Es el caso de conductores de camiones, transporte colectivo, ambulancias.
  • Delito penal: conducir con tasa superior a 0,6 miligramos por litro de aire o 1,2 gramos por litro de sangre.

Si un conductor conduce con una alcoholemia positiva con indicadores superiores a los autorizados, será sancionado aunque no exista accidente o no sea el responsable de uno.

Las sanciones previstas por la ley son:

  • Pérdida de puntos y, en casos extremos, del carnet de conducir.
  • Multa de hasta 1000 €.
  • Prisión, trabajos comunitarios o multas mayores, si se establece que hubo un delito.

Sanciones a conductores con alcoholemia positiva en accidentes de tráfico

Un conductor con alcoholemia positiva que participa en un accidente de tráfico puede enfrentarse a dos situaciones.

El conductor es responsable del accidente

En caso de conductor responsable del accidente con alcoholemia positiva, la sanción dependerá de la tasa que arroja el alcoholímetro. Aquí es donde juegan los indicadores máximos para cada categoría de conductores descritos antes.

¿Cuáles pueden ser las sanciones?

Sanción administrativa

Si el conductor no sobrepasa los límites establecidos, recibirá una sanción administrativa, siempre que el índice de alcohol sea menor a 0,60 mg/ de aire espirado.

  • Conductores particulares de vehículos comunes: entre 0,25 mg/l y 0,5 mg/l de aire espirado, se retiran 4 puntos del carnet y se impone una multa de 500 euros.
  • Conductores profesionales y conductores noveles: más de 0,15 mg/l de aire espirado, se retiran 4 puntos del carné y se impone multa de 500 euros.
  • Entre 0,5 mg/l y 0,6 mg/l de aire expirado, se retiran 6 puntos del carné y se aplica una multa de 1000 €.
  • Más de 0,6 se configura delito penal.

Delito penal

Si el conductor supera la tasa de 0,6 mg/l de aire espirado, o 1,2 mg/l de sangre, que es la máxima dispuesta por la ley, se imputará un delito contra la Seguridad en el Tráfico El conductor será sometido a juicio rápido en el Juzgado de Instrucción, en el que se definirá la sanción.

La sanción varía según la situación del siniestro. Puede ser entre tres y seis meses de cárcel, multa de seis a doce menos, trabajo comunitario de entre 30 y 90 días y hasta prohibición de conducir por hasta 4 años.

La reincidencia es un agravante, por lo que las sanciones se incrementan.

El conductor es víctima del accidente

Una persona puede conducir bajo los efectos del alcohol y ser parte de un accidente de tráfico del que no es responsable.  En este caso, es necesario distinguir dos aspectos.

  • Por un lado, si el conductor es la víctima, podría cobrar una indemnización. No es una situación sencilla, porque la aseguradora de la otra parte intentará demostrar que la conducta del conductor alcoholizado determinó la dinámica del accidente.
  • Otro aspecto a considerar es la sanción que recibirá por la alcoholemia positiva, que es independiente de la responsabilidad en el siniestro. Según la tasa de alcohol que marque el alcoholímetro, recibirá una sanción administrativa o penal, tal como se detalló más arriba.

¿Qué pasa con la cobertura del seguro del conductor con alcoholemia positiva?

El seguro contratado por un conductor positivo en alcohol pagará en primera instancia los daños y lesiones del accidente ocasionado por su asegurado. Esta es su obligación legal. Pero la ley dispone que después puede repetir contra su asegurado para cobrarle lo que pagó.  Por todo ello, en la práctica puede ocurrir que la aseguradora no cubre esos gastos.

En las pólizas de seguro suele existir una cláusula en la que las empresas de seguros detallan las exclusiones. Conducir con tasas de alcohol superiores a las legales, es una causa de exclusión. Por lo tanto, un conductor que conduce alcoholizado debe asumir por sí mismo las indemnizaciones y costes por las lesiones y daños del accidente del que es responsable.

¿Qué hacer cuando se participa en un accidente de tráfico?

El momento inmediato posterior al accidente es clave. Alguno de los participantes o testigos llamarán a la policía, a la emergencia médica si se detectan heridos y todo el proceso comienza.

Si el conductor es positivo en alcoholemia, se considere o no responsable del siniestro, debe llamar inmediatamente a un abogado especialista en tráfico.  El profesional sabrá qué hacer para recopilar documentos, testimonios y todo lo que pueda ser útil en el proceso.

Después vendrán las instancias de reclamaciones. Cuando el conductor es víctima, presentará su demanda. Si es el responsable, será sometido a juicio. En ambos casos, el abogado seguirá los procedimientos y aconsejará las acciones que más convengan a su cliente.

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