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Cómo reclamar indemnización por accidentes en rotondas

¿Cómo reclamar indemnización por accidente en rotondas?

Las rotondas juegan un papel fundamental en la organización del tráfico en España. Permiten una circulación más fluida y segura, en cruces y situaciones similares de carreteras. Pero, ¿cómo reclamar indemnización por accidentes en rotondas?

A diferencia de los cruces tradicionales regulados por semáforos, las rotondas facilitan el paso continuo de vehículos. Se reducen los tiempos de espera y mejora la eficiencia del tráfico.

La Dirección General de Tráfico, DGT, ha justificado la abundancia de rotondas en España argumentando que reducen significativamente la siniestralidad en las intersecciones. En el proyecto de la entidad reguladora del tráfico, las rotondas son una herramienta clave en el sistema de circulación de automotores en España.  Muestra clara de esta importancia es que Madrid cuenta con 2.704 rotondas.

Una de las razones para esta disminución de los accidentes es que la presencia de rotondas elimina cruces directos donde suelen producirse los accidentes más graves. Además, obliga a los conductores a moderar la velocidad.

Si bien los accidentes graves en rotondas son pocos, el problema para las víctimas viene después, a la hora de reclamar la indemnización.  En esa etapa todo se complica.

La complejidad de la reclamación de indemnizaciones por accidentes en rotondas

Aunque están diseñadas para mejorar la fluidez del tráfico y reducir el número de siniestros de gravedad, las rotondas suelen ser escenarios de numerosos accidentes. En general, se deben a errores de los conductores. La mayoría de estos sucesos se producen por maniobras incorrectas.

Entre 2015 y 2019 se registraron en España 45.153 accidentes en rotondas, en los que hubo 317 fallecidos y 58.581 heridos. Los números muestran que en su gran mayoría no son accidentes graves. 

La reclamación por accidente en rotondas

El derecho a reclamar indemnización por daños personales y materiales producidos por un accidente de tráfico, incluye a los que las personas sufren en accidentes en rotondas.

Este derecho es independiente de la gravedad del siniestro. Es decir, que el hecho de que el accidente sea considerado de poca gravedad, no anula la posibilidad de recibir una indemnización.

Los perjuicios, aunque leves, pueden afectar temporalmente la calidad de vida del afectado. Por lo tanto, estas lesiones también deben ser valoradas y tratadas, y quien las ha sufrido debe ser indemnizado. Además, están los daños materiales.

Sin embargo, a la hora de las reclamaciones, se trata de accidentes especialmente complejos. La causa fundamental de estas complejidades son las dificultades para determinar con claridad la responsabilidad de lo ocurrido.

Suelen ocasionarse conflictos de interpretación sobre las normas de circulación, especialmente en lo que respecta a la prioridad de paso y a los cambios de carril.

La determinación de la responsabilidad es el origen de las complicaciones en las reclamaciones

La determinación de la responsabilidad en el accidente es un paso esencial para ejercer el derecho a reclamar una indemnización. La normativa establece que quien cause un daño a otra persona como consecuencia de una infracción en la circulación, debe responder por los perjuicios causados.

Y aquí está el centro del problema de las reclamaciones en rotondas. La dinámica de la circulación en las rotondas de por sí genera esas confusiones. Es frecuente que los conductores implicados ofrezcan versiones contradictorias de los hechos.

La elaboración de los atestados y la valoración por parte de las aseguradoras se complica. Las compañías de seguros intervienen y buscan argumentos para que su cliente no resulte culpable, y así evitar tener que pagar.

Todo se torna confuso y poco claro, no hay acuerdos y muchos casos terminan en los tribunales.

¿Cómo reclamar indemnización por accidente de tráfico en rotonda?

Por las incertidumbres que en muchos casos implican los accidentes en rotondas, es conveniente contar desde el primer momento con un abogado especialista en tráfico. Con su experiencia, asesorará a su cliente acerca de lo que corresponde hacer.

En caso de que no se cuente con asesoramiento profesional, se recomienda seguir el paso a paso que orienta a los protagonistas acerca de cómo proceder.

Realizar el parte amistoso del accidente

El parte amistoso no siempre es posible. Si los protagonistas tienen versiones diferentes, no se debe firmar nada. En caso de que los involucrados decidan cumplimentarlo, hay que prestar especial atención a las casillas 7 y 10 del parte, que se refieren a los datos detallados del vehículo y de su conductor, y a los daños visibles tras el accidente. Es imprescindible que el parte esté firmado por todos los implicados en el accidente.

En caso de que alguna de las partes decida no firmar el parte amistoso, se debe requerir la presencia de la policía o a de la Guardia Civil, que levantará el informe o atestado del accidente correspondiente. Realmente siempre lo más aconsejable, con independencia del parte amistoso, puede ser llamar a los agentes de tráfico.

Recopilar pruebas

Las pruebas siempre son necesarias para reclamar indemnizaciones. Pero en el caso de accidentes en rotonda, serán esenciales. Ayudarán a esclarecer quién tuvo la responsabilidad en el suceso y quién es la víctima.

Las fotos o videos del lugar, de los daños materiales del vehículo propio y de los de los demás participantes son muy valiosos. Una imagen puede aclarar quién colisionó a quién y, por tanto, puede servir de base para la atribución de la responsabilidad.

Buscar testigos

Los testigos aportarán su visión objetiva y neutral de lo ocurrido que dilucidará las diferencias entre los protagonistas, si las hay. Podrán atestiguar otros conductores que estaban circulando por la rotonda en el momento del accidente.

Su testimonio es especialmente valioso en los casos en los que no hay cámaras de tráfico y puede influir en la decisión de los aseguradores sobre la aceptación o el rechazo de la reclamación.

Además, si el caso llega a proceso judicial, el testimonio de un testigo presencial tendrá un gran peso en la valoración del juez. Por eso, es muy importante registrar sus declaraciones si es posible y sus datos de contacto.

Revisión médica

Aunque no existan lesiones visibles a simple vista, es conveniente acudir lo antes posible a un centro médico para realizarse una revisión. El plazo que establece la ley es de 72 horas.

Algunas lesiones pueden no manifestarse de inmediato. En muchos casos, los síntomas de lesiones internas, como esguinces cervicales, por ejemplo, pueden tardar en aparecer.

Además de que cuando pasan los días las condiciones de salud pueden empeorar, si no existe informe médico en el plazo de 72 horas a partir del accidente, se pierde el derecho a reclamar la indemnización.

Muchos accidentes en rotondas son engañosos. Un conductor puede creer que él fue el responsable y, en realidad, no es así. O viceversa. Y en caso de que no tenga la responsabilidad, tiene derecho a reclamar indemnización.

Independientemente de la opinión del protagonista, la presencia de un abogado especialista en tráfico puede marcar la diferencia entre ser culpable o ser víctima.

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