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Diferencias entre delito de conducción temeraria y homicida

Delito de conducción temeraria y de conducción homicida, diferencias

La conducción temeraria y la conducción homicida son dos conceptos diferentes en términos legales. Ambos se refieren a conductas de conducción que ponen en peligro la seguridad vial y la vida de las personas, pero existen algunas características que definen sus diferencias.

El Código Penal tipifica estos y otros delitos y los agrupa en capítulos de acuerdo con el bien protegido. El bien protegido o tutelado es el que el derecho penal intenta preservar del daño cometido a través de una conducta delictiva.

En el caso de la Seguridad Vial, el código destina el Capítulo IV, que se titula «De los delitos contra la Seguridad Vial». En él se detallan las caracterizaciones de cada delito de este tipo y se establecen las penas que corresponde aplicar en cada caso.

Un conductor acusado de conducción temeraria o de conducción homicida necesita de la asistencia de un abogado penalista y experto en delitos de tráfico. Contar con representación legal en estos casos garantiza la protección de los derechos del imputado durante todo el proceso. El profesional asesorará a su cliente acerca de sus opciones y compondrá la estrategia de defensa sólida y adaptada a su situación personal.

El bien protegido en las disposiciones de este capítulo es, precisamente, la seguridad de las personas en el tráfico. Por tanto, se penalizan los comportamientos que pongan en riesgo la integridad física y la vida de los usuarios de las vías públicas. Entre ellos se encuentran la conducción temeraria y la conducción homicida.

Diferencias entre conducción temeraria y conducción homicida

Ambos delitos tienen en común que atentan contra la Seguridad de las personas en el tráfico. Sin embargo, no son exactamente iguales. Estas diferencias determinan que las penas dispuestas por el Código Penal sean también diferentes.

A continuación, analizamos las características de cada uno de los delitos.

Conducción temeraria

La conducción temeraria se define como la realización de acciones al volante de manera intencionalmente imprudente. En esta forma de conducir se pone de manifiesto el menosprecio de las normas de tráfico y de la seguridad vial. El conductor que actúa temerariamente infringe la ley, y estas infracciones ponen en peligro la vida y salud de otras personas.

Algunos ejemplos de actitudes que muestran conducción temeraria son:

 

  • Exceso de velocidad significativo y continuado.
  • Adelantamientos indebidos e imprudentes.
  • Ignorar señales de tráfico.
  • Circular en sentido contrario al dispuesto en la señalización.
  • Participar en carreras ilegales de vehículos en la vía pública.
  • Conducir con una tasa de alcohol en aire espirado mayor a 0,60 miligramos por litro o con tasa de alcohol en sangre mayor a 1,2 gramos por litro.
  • Conducir bajo los efectos de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas.

Las penas previstas en el Código Penal por el delito de conducción temeraria son las siguientes:

  • Prisión de 6 meses a 2 años
  • Privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un tiempo entre 1 y 6 años.

Conducción temeraria atenuada

También se define en el Código Penal una forma atenuada del delito de conducción temeraria. Se produce cuando en los hechos no se ha puesto en riesgo la vida o la integridad de las personas.

La ley considera que, si bien existe un comportamiento temerario en la conducción, no se ha afectado a nadie, no ha existido peligro para ningún usuario de la vía pública y ninguna persona ha tenido que modificar su comportamiento por causa de la actitud del conductor.

Las penas que la ley dispone para el caso de conducción temeraria atenuada son:

  • Prisión de 1 a 2 años
  • Multa de 6 a 12 meses.
  • Privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo entre 6 a 10 años.

Conducción homicida

El delito de conducción homicida es en realidad una forma agravada del delito de conducción temeraria. Se produce este delito cuando el comportamiento del conductor en el tráfico pone de manifiesto un marcado desprecio y desvalorización de la vida de los demás.

El artículo 381.1 del Código Penal establece las penas para quienes cometan el delito de conducción homicida, como forma agravada de la conducción temeraria.  Son las siguientes:

  • Prisión de 2 a 5 años
  • Multa de 12 a 24 meses
  • Privación del derecho a conducir vehículos a motor por un tiempo de 6 a 10 años.

El artículo 142 del Código también incluye la conducción homicida cuando se refiere al homicidio imprudente. En él se establece que el que por imprudencia grave cause la muerte de otra persona, será castigado por homicidio imprudente. Especifica, además, el caso concreto en que este homicidio se hubiera causado utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor.

En los casos de conducción homicida, el juez o tribunal podrá imponer la pena superior en un grado de acuerdo con la gravedad de la situación. Atenderá al riesgo creado y a las consecuencias de su actitud al conducir.

En casos sometidos a juicio, el juez valorará el peligro concreto de perjudicar la integridad física o la vida de otras personas en el momento en que se detecta el comportamiento temerario. A partir de esta valoración, determinará la gravedad del delito.

Existen diversas circunstancias que influirán en la sentencia. Si hubo lesiones, la situación será clara. Pero si no hubo personas afectadas, se podrán considerar circunstancias tales como si la vía pública estaba muy poblada, si había muchos peatones y vehículos circulando.

De acuerdo con estas valoraciones y con las explicaciones del conductor, que puede argumentar motivos de fuerza mayor, se definirá la pena que se atribuirá por el delito.

¿Es necesario que exista un accidente para que se cometa el delito en el tráfico?

No siempre que se configura un delito de conducción temeraria se ha producido un accidente de tráfico. Todas las modalidades de la conducción temeraria se perciben a simple vista. A veces hay usuarios de la vía pública que denuncian al conductor. En otras situaciones la identificación corresponde a la policía y a la guardia civil.

En muchas ocasiones, la conducción temeraria y la conducción homicida son producto del consumo de alcohol o de estupefacientes, delitos que castiga el Código Penal.

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