El sistema CICOS, Centro Informático de Compensación de Siniestros, es una plataforma informática multientorno que conecta a las aseguradoras. El sistema surgió en el año 1994 por iniciativa de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras.
Tiene como objetivo facilitar las reclamaciones, agilizar el trámite de los siniestros y resolver la compensación económica entre las entidades aseguradoras y demás organismos vinculados.
El convenio por el cual se creó el CICOS nuclea a las compañías que integran los convenios CIDE (Convenio de Indemnización Directa) y ASCIDE (Acuerdo Suplementario al Convenio de Indemnización Directa). A partir de su puesta en marcha, gran parte de la tramitación de los siniestros amparados por los Convenios CIDE y ASCIDE se realiza por el Sistema CICOS, que permite la interconexión entre las entidades.
El resultado destacado del CICOS es que más del 70% de los casos de daños materiales en siniestros se resuelven por medio de este sistema y no se requiere la judicialización de los accidentes. Por lo tanto, se alivia el flujo de trabajo en los juzgados y se acortan los tiempos para las resoluciones de los siniestros. A las aseguradoras les reduce los costes en las tramitaciones de accidentes de sus clientes.
El sistema CICOS es muy útil para las víctimas de accidentes de tráfico. Sin embargo, pese a que las reglas que rigen el sistema son claras, pueden existir situaciones en las que los hechos resulten confusos. Por lo tanto, aunque la aseguradora prometa que se pagarán los daños del vehículo inmediatamente, es conveniente contar con el asesoramiento de un abogado especialista en siniestros y seguros. El profesional guiará a la persona para evitarle engaños y le garantizará que se respetarán sus derechos y la normativa vigente.
¿Qué beneficios tiene para el asegurado el sistema CICOS?
El sistema acorta los tiempos de espera del asegurado para el cobro de los daños materiales. Su compañía de seguros se hace cargo del arreglo de su vehículo desde el primer momento. Por lo tanto, no necesita esperar a que los técnicos evalúen los daños, cosa que siempre demora.
Posteriormente, mediante la comunicación entre las aseguradoras mediante el sistema CICOS, se solucionan las liquidaciones entre las compañías. De esta manera, la víctima de un accidente consigue un arreglo rápido de parte de su compañía.
Una vez por mes, las empresas aseguradoras comparan sus números y se compensan los pagos que han realizado. El sistema realiza un cálculo mensual de los saldos que cada entidad de seguros debe o le deben con respecto a las restantes. De este modo se equilibran las cuentas.
Es importante conocer que los accidentes de tráfico que se gestionan por el sistema CICOS tienen plazo de caducidad de un año a partir de la fecha del siniestro.
Marco regulatorio del sistema CICOS
El sistema CICOS se regula por un Reglamento Articulado que establece las condiciones de su funcionamiento. Se presentan a continuación algunos principios que rigen el sistema, que deben ser respetados por todos sus miembros.
- Solo pueden utilizar el sistema CICOS las aseguradoras adheridas a los Convenios CIDE y ASCIDE.
- Corresponde gestionar mediante el CICOS los daños materiales de vehículos. La cuantía debe ser inferior a los límites establecidos por la legislación para el seguro de responsabilidad civil y lo establecido en los Convenios. Dentro de la cuantía de los daños materiales se incluirán los gastos de traslado al taller de reparación, y todos los impuestos legales derivados de la reparación.
- Los vehículos por los que se reclama compensación deben estar matriculados en España y el accidente debe haber ocurrido en el Espacio Económico Europeo o en países adheridos al Sistema de Certificado Internacional de Seguro.
- En el accidente no pueden haber intervenido más de dos vehículos. Solo se incluyen en el sistema los daños a vehículos que hayan tenido colisión directa.
- Es responsabilidad de las aseguradoras que los datos transmitidos mediante la plataforma CICOS sea información completa y veraz. Asimismo, las entidades se comprometen a mantener confidencialidad sobre los datos intercambiados, cumpliendo con la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de datos Personales.
¿Cómo funciona el sistema CICOS?
El punto de partida para el sistema son los datos registrados en la Declaración Amistosa de Accidente, que firman ambos conductores. En base a estos datos, las aseguradoras aplican ciertos parámetros de los que resulta la culpabilidad. En caso de que esta declaración no exista, se atenderá a las declaraciones de los conductores y de testigos.
Una vez que se ha establecido cuál de los conductores ha tenido la responsabilidad del accidente, la compañía aseguradora de la víctima comunicará los datos del siniestro al sistema CICOS. La compañía a cargo del seguro del responsable, se dará por enterada y asumirá la responsabilidad del pago de los daños provocados por su cliente.
Cumplido este trámite, la aseguradora de la víctima tramitará los daños. No deberá ponerse de acuerdo con la compañía contraria ni sobre la responsabilidad del conductor ni sobre los costos de reparación o sustitución del vehículo.
¿En qué casos no corresponde usar el sistema CICOS?
En el reglamento articulado del CICOS se definen claramente los tipos de accidentes y sus condiciones en los cuáles es posible utilizar el sistema. En base a estas definiciones, queda claro que se excluyen del sistema:
- Accidentes en los que hay daños físicos de personas.
- Siniestros en los que los vehículos protagonistas, responsable y víctima, están asegurados por la misma compañía.
- Accidentes en los que hay más de dos vehículos.
- Eventos en los que los vehículos no han tenido colisión directa.
- Situaciones en las que el accidente es causado por carga que se ha desprendido del vehículo.
- No corresponde el sistema para daños materiales ajenos al vehículo, como objetos personales.
- Tampoco se gestiona por el sistema CICOS el accidente cuyos daños materiales superen el límite del Seguro Obligatorio.
En estos casos en los que no es posible la aplicación del CICOS, se debe seguir el procedimiento tradicional y realizar las gestiones establecidas para reclamación de indemnizaciones por accidentes de tráfico.




