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La confianza como pilar fundamental en la relación con tu abogado

La confianza como pilar fundamental en la relación con tu abogado

En el ámbito de la abogacía, especialmente en los casos de accidentes de tráfico, la confianza entre el cliente y su abogado se erige como pilar fundamental en esta relación y puede determinar el éxito del proceso legal.

La relación de un cliente con su abogado tiene dos caras que conforman una unidad. Por un lado, se rige por las disposiciones del Código Civil, que la define de acuerdo con los preceptos legales.

Pero por el otro lado, el vínculo entre ambos trasciende las leyes. Esto no quiere decir que se transgreda la normativa, todo lo contrario. Una relación sana y efectiva tiene una arista que se sostiene en la confianza.

La condición legal de la relación abogado cliente

En el artículo 1544 del Código Civil se definen los contratos de obras o servicios. La ley establece que en este encuentro legal el abogado se obliga a prestar un servicio a cambio de un pago acordado. 

Se trata de una figura enmarcada en un entorno de negocios, que es útil para resolver cuestiones muy específicas que surgen durante la vigencia de ese contrato.

En este marco de relación profesional, el abogado debe cumplir con el objeto para la que fue contratado y el cliente pagar por ese servicio. La doctrina y la jurisprudencia cuentan con especificaciones en este sentido.

Pero la relación abogado-cliente no es solo una relación de negocios en la que uno vende y otra compra. La base del funcionamiento del vínculo es la confianza. Si no existe confianza entre ambas partes, no funciona la relación jurídica y, por lo tanto, no hay negocio.

Reconocimiento formal de la confianza como sustento de la relación de un cliente con su abogado de accidentes de tráfico

Cada profesión implica el respeto a principios éticos que la sociedad reconoce como importantes para el orden social. Los abogados deben actuar de acuerdo con el Código Deontológico de la Abogacía Española, que establece formalmente la ética que implica el ejercicio de la profesión.

El artículo 4 de esta norma se refiere a la confianza e integridad. Reconoce que la relación entre el cliente y su abogado se fundamenta en la confianza. Exige del profesional una conducta honrada, leal, íntegra y diligente.

Dispone que el abogado está obligado a no defraudar la confianza de su cliente y a defender sus intereses. Por lo tanto, no se ocupará ni defenderá intereses que estén en conflicto con los de la persona que lo contrató.

Para garantizar esa confianza, el Código Deontológico reconoce el derecho de los abogados de rechazar la participación de otros profesionales que resulte contraria a estos principios de confianza e integridad.

Por su parte, el artículo 13 manifiesta que esta confianza debe ser recíproca. Es indudable que para que un abogado pueda desempeñar su labor debe confiar en que su cliente obra de buena fe y actúa con honestidad y veracidad.  Por lo tanto, la relación de confianza debe ser mutua.

¿Qué implica la relación de confianza en el ámbito legal?

La confianza es un valor en el que se sostienen muchas relaciones personales. Es definida como la expectativa de que el otro actuará directa y favorablemente porque sabe que quien confía cuenta con él.

De acuerdo con esta definición, cuando existe esa relación de confianza entre el abogado y su cliente, este se siente seguro y supone que el profesional actuará en defensa de sus intereses.

¿Cómo se construye la confianza entre el abogado de tráfico y el cliente?

Cuando una persona ha sufrido un accidente de tráfico y decide consultar un abogado, debe elegir el profesional para que le proporcione asesoramiento y representación.  Sabe que si cuenta con un abogado especializado tiene más probabilidades de tener éxito en sus reclamaciones.

Ahora bien, la confianza se genera cuando el profesional demuestra que tiene los conocimientos y la experiencia necesarios para resolver la situación que vive el cliente.  A estas condiciones, se suma la sensibilidad humana que permite que la persona sienta que el abogado la entiende.

Por lo tanto, antes de contratar los servicios de un abogado, es conveniente valorar algunas condiciones del profesional que hacen a la confianza y a los buenos vínculos mientras dure la relación. 

¿Cuáles son estas condiciones?

Especialización. Para resolver asuntos vinculados a tráfico es más confiable un profesional especializado en esa área del derecho. Contará con el conocimiento específico de la normativa y de la jurisprudencia, lo que le permitirá un buen desempeño en cada momento del proceso.

  • Genera confianza un abogado que demuestra tener experiencia en accidentes de tráfico. Por ello, un paso importante es investigar el currículo y la trayectoria del profesional.

Los bufetes suelen publicar en sus webs contactos de referencias a las que el cliente puede consultar para saber de primera mano si el profesional ha tenido buen desempeño en otros casos.

  • El conocimiento personal siempre es muy revelador. Antes de contratar a un abogado, es conveniente programar una sesión de encuentro, que, generalmente, los profesionales ofrecen gratuitamente.

En esta primera entrevista con el abogado se establecerá un diálogo en el que el cliente podrá percibir si le genera o no seguridad y confianza. Es una impresión un tanto intuitiva que tendrá a partir de la conversación. Se dará cuenta si se sentirá a gusto y seguro en el trabajo conjunto si lo contrata.

En esa ocasión, el cliente planteará al abogado cómo pretende que sea su relación, cuáles son sus expectativas, qué espera de su trabajo. Por su parte, el profesional también presentará su propuesta de trabajo, cuál es su estilo y su forma de proceder.

De este intercambio, cada uno podrá percibir si se siente cómodo con el otro y si siente que puede confiar en él.

¿Qué pasa si la persona contrata a un abogado y luego se da cuenta que no le inspira confianza?

En cualquier situación de relaciones personales, la confianza es un proceso que se construye a medida que avanza la relación. El camino irá dando pistas de si el profesional es confiable y de si satisface las expectativas del cliente.

En caso de que la persona entienda que el abogado no le inspira la confianza esperada, podrá prescindir de sus servicios y contratar a otro profesional. Puede comunicarle el despido personalmente o a través del nuevo abogado.

Es importante considerar esta posibilidad para asegurar una representación legal adecuada. La confianza es el cimiento del vínculo entre el abogado especialista en accidentes de tráfico y el cliente. Por lo tanto, si este cimiento falla, la relación profesional carece de sentido.

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